Gracias, Claudia

miércoles, 24 de marzo de 2010

Martín y Susana (epílogo)


Ilustración: Josh Neuman



Unos años después:


Recuerdo bien la primera vez que nos vimos. “Martín”. Fue todo lo que respondiste cuando pregunté tu nombre. Y no me advertiste de nada.

Poco a poco nos fuimos acercando, hasta que sucumbimos al deseo. Todo pareció fácil desde ese momento. Me descubriste tu ternura, tu ingenio, tu paciencia, tus ganas, tu risa, la pasión de tus caricias, la dulzura de tus besos …

Pero luego fuiste cambiando. Como si tras tu sonrisa escondieras a un hombre diferente, que asomaba en cada mirada seria, en cada comentario soez, en cada exabrupto malhumorado con el que respondías a mi preocupación.

Tu alter ego, soportable en un principio porque sólo nos hacía visitas esporádicas, fue ganando peso e imponiendo su presencia. No parecías el hombre que conocí y del que me enamoré.

Martín

No me diste tiempo a continuar. Me dirigiste una de esas miradas duras que anunciaban la tormenta y descubriste tus cartas:

- ¿Martín? No sé de quién hablas, nena. Yo soy Martin.

59 comentarios:

Alís dijo...

Éste fue, en realidad, el primer texto que nació cuando pensé en Martín y Martin. Lo había aparcado por huir de mi tendencia a los finales amargos.
El relato que publiqué estos días nació como alternativa, buscando una historia más alegre, y sola fue creciendo, casi en contra de mi voluntad.
Sin embargo, descubrí que no se contradicen. El tiempo pone cada cosa en su lugar. A veces para bien y otras no.

© Capri dijo...

En absoluto se contradicen.

Es la realidad.

Una sombra que planea sobre cualquier pasión es siempre el paso del tiempo. Esa pasión que se va apagando, ese diapasón que marca tiempos ritmicos, monótonos donde algo se muere.

Quienes logran mantener la variedad de ritmos y cadencias tienen el éxito asegurado ,claro que no es fácil:Ahí radica el mérito.

Un besito.

Carlos Fox dijo...

¡Ay! Alis, es siempre la misma vieja historia ( ni contigo ni sin ti)...

Titajú dijo...

¡Tenía yo razón! Sabía que era un impresentable.
Y Susana era burra, burra, burra, y mira que la avisé.

Lala dijo...

Pues me alegro de que lo dejes aquí a la vista. El relato este por si mismo es un gran relato!
:D
Efectivamente, sólo el paso del tiempo y lo que conlleva, el conocimiento del otro en el día a día, nos dejan ver la verdadera realidad, en este caso, una realidad "mu chungaaa".
Una decepción para Susana, pero más vale darse cuenta y salir pitando! Correeeeeee, Susanaaaaaaa!


Un besito


Lala

Cesc dijo...

La perspectiva temporal dulcifica la experiencia, pero la marca en el corazón es indeleble.

El Drac dijo...

Algo así sucedió con una mujer era todo dulzara , amabilidad, ternura, delicadeza y con la convivencia y al descubrírsele cosas graves en las que había mentido se transformó en una verdadera ogra, ojalá ella y Martin se junten y se vayan de luna de miel a los infiernos.

TORO SALVAJE dijo...

Real como la vida misma.
Eso es lo que hay.

Besos.

Un saxofonista en mi salón azul dijo...

Bueno, pues yo pienso que has hecho muy bien sacándola a la luz... que es una historia que se ha encajado perfecto...
Aunque yo soy de las que pelea por ese acento hasta el final...
Un beso.
LADY JONES

Roberto Esmoris Lara dijo...

Ay cuando se termina el chocolate y guardamos el papel que lo envolvía en un cuaderno! Sería hermoso revivirlo sin culpar al otro o a sí mismo :)
Bicos, amiga, Susi en mi corazón

Subterráneo dijo...

Vaya por dios, con lo bonito que te había quedado. Es lo malo de las historias de amor: sólo deberían relatarse los principios, porque el final casi siempre es feo.

salvadorpliego dijo...

Ese doble rostro que estrangula al amor… Muy bueno ese cierre.

Un placer leerte.
Saludos.

Eva- La Zarzamora dijo...

C´est la vie¡¡
Con lo que cuesta cultivar esas rosas blancas;) Iba a ser que no iba a colar a estas alturas.
Imposible que nos vendieses gato por liebre.
Ya lo dice el refrán : Sabe más el diablo por viejo que por diablo.

Besos, Alís.

Eso sí, gracias por estas entregas.
Ha sido un gustazo leerte y seguirlas, hasta el desenlace.

Albino dijo...

Pero este no es Martin Fierro, ni no que más bien Martin Fiero.
Lo que hace una letra.
Espero noticias de las famosas con las que te quiero contactar. Ellas ya te esperan. Puedes empezar por Isabel, pues tienes sus telefonos y a lo mejor ella misma te facilita el de Slomith.
Un beso

De cenizas dijo...

Real como la vida misma.. :)

Chapeau.


besos

Completamente Gilipollas dijo...

Mi querida Alis. ¿Por que uno de los dos ha de prevalecer sobre el otro? No hay uno sin otro...

Siempre suyo
Un completo gilipollas

Joyce dijo...

Tan real como la vida misma, uno no siempre es lo que parece...

Besos

Pablosky! dijo...

Que bonito escribes!
sigue así :D

Cat's dijo...

y qué fué de ella? en quien se convirtió?

Lucía Corujo dijo...

Y tanto que el tiempo pone a cada uno en su lugar.
Pero me pregunto dónde quedó Susi.

Un abrazo

Raúl dijo...

Sí. el tiempo es un juez implacable y tiñe o destine a su antojo los colores del pasado.
Deberíamos de leer los últimos textos, en unidad de acto. Lo merecen.
Abrazos.

Lucrecia Borgia dijo...

Como epílogo ? Quiero ver Martín y Susana (6) !
Voy a presentar una nota de protesta al Servizo Galego da Igualdade do Home e da Muller.

zayi dijo...

...Así es Alís...ese Martin todo quimérico que se te vuelve insoportable, al que desconoces, de quien no sabes nada...así son la mayoría de los Martine's que pasan por la vida de una mujer...Una vez un amigo me dijo: "Si quieres que un hombre siempre se desviva por ti, te ame y se vuelva loco, nunca dejes de ser la otra", tenía entonces como 23 o 24 años y pensé que estaba loco...igual tenía razón...sólo que no era el más fiable para dar el consejo...Me gusta más ser la señora que la otra...tonta? probablemente pero segura...
Un besito linda.

CarloZ dijo...

Ah qué caray con este Martincillo. A mí que me había caído bien. Pero bueno, este final tiene su dosis de realidad.

Me gustó mucho. ¿El que haya venido en partes es por que la historia tras el relato lo ameritaba? Supongo...

Gracias.

Un beso.

errante dijo...

el tiempo pone las cosas en un lugar al que llegaremos.

(a vueltas)



biquiños

Alís dijo...

Capri: Es muy difícil no caer en la monotonía, aunque hay cambios o evoluciones peores. Gracias. Un besito.

Carlos Fox: Esta vez has elegido una de mis canciones favoritas. Gracias. Beso.

Titajú: Cuando ayer estaba modificando el texto para adaptarlo como final de la historia me acordé de ti y de que dirías que tenías razón. Quizá, pero fue años después. Algo habrá valido la pena, supongo.

Lala: Entre que sale la realidad y que se va cambiando, no siempre para mejor, las cosas siempre se ponen difíciles. Cierto. Muchas gracias. Un besito.

Cesc: El tiempo todo lo difumina. Un beso.

El Drac: Pues es una opción tu propuesta. Supongo que dos que se merezcan se entenderán mejor. Un beso.

Alís dijo...

Toro Salvaje: Es cierto, es una historia infinitamente repetida. Besos.

Lady Jones: Hay historias que son rescatables y otras no. Cuando no lo es, terminarla puede ser el verdadero final feliz. Gracias, y un besazo.

REL: Los buenos recuerdos deben guardarse, sin culpas. Y los malos, lo justo para aprender de ellos. Bicos y sigue el fuerte abrazo.

Subterráneo: Los finales, aunque no siempre feos, pierden mucho brillo, sí. Un abrazo.

salvadorpliego: Muchas gracias. Un placer tenerte por aquí. Un abrazo.

Eva: Era un final feliz creíble, pero no eterno. No creo que existan. Muchas gracias, Para mí fueron un gusto tus comentarios. Besos.

Alís dijo...

Albino: Tienen poder las letras, una por una. Mucho más unidas, claro. Bicos.

De cenizas: Es que es lo que hay. Muchas gracias. Besos.

Sr. CG: No hay uno sin otro, pero no se manifiestan a la vez. Cuando uno lo hace más a menudo que el otro, prevalece… Es así. Y puede ocurrir por multitud de circunstancias. Un beso.

Joyce: Uno es mucho más de lo que aparenta. Besos.

Pablosky!: Gracias. Bienvenido. Vuelve cuando quieras. Un abrazo.

Cat´s: Parece haberse convertido en una mujer amargada, quizá anulada. Besos.

Alís dijo...

Lucía Corujo: Intuyo que el cambio de Martin hizo que Susi se esconda. No creo que tenga muchas ganas de aparecer. Un abrazo.

Raúl: Muchísimas gracias. Un beso.

Lucrecia Borgia: Me tiene usted muy despistada. Primero habla de carabineros y ahora del Servizo Galego de Igualdade… Empezamos a tener cosas en común. Y lamento decirle que no habrá capítulo 6… salvo por catástrofe o algo similar. Gracias.

zayi: ¿te lo dijo quien te pretendía como la otra? Si fue así, efectivamente no era fiable. Y sí, bastante difíciles son las relaciones como para complicarlas siendo ocultas, a medias y sin futuro. Que no mientan, que tampoco se desviven por las amantes. Sólo las utilizan. Besito para ti.

CarloZ: No hay ninguna historia tras el relato. La historia es el propio relato. Fue por partes porque sería muy largo en una sola entrega y, para ser sincera, porque cada parte nació (y decidí hacerla) después de publicada la anterior. Excepto este texto, que fue el primero que escribí y que había aparcado. Gracias a ti. Un beso.

errante: eso es optimismo. A veces no conseguimos llegar. biquiños

Yemaya dijo...

Sí una realidad cruda, pero no por eso más real. El hecho de que con el tiempo la gente cambie y los sentimientos se vayan volviendo distintos es duro.
Me ha encantado el texto Alís. Divino.
Besos y susurros muy dulces

princesa_ dijo...

Es un texto precioso. Tanto que me ha hecho dudar entre esperar ese final u otro peor. Siento el desamor cayendo de tus lineas y abro paso a una nueva vida que te haga sonreir de nuevo y adorar ese sentimiento.
Realmente..es un texto perfecto aunque se le considere triste.
Un beso de princesa_

Sonia dijo...

La gente cambia, es inevitable.
Inevitable?
Me pregunto en voz alta?
Quien sabe, supongo que depende de ambos que no termine asi.
Bss Alís, fue muy bueno, lo disfruté.

Nacho dijo...

Despues de analizarme a mi mismo :)) llego a la misma conclusion, esta relacion no tenia una base solida, era la cronica de una muerte anunciada.
Como dicen por ahi es tan real como la vida, los finales felices solo se dan en los telefilms americanos.

Besos.

H. Chinaski dijo...

Tengo que aplaudir tu decisión de publicar este epilogo que pudo haber sido el prologo.
Como se ha dicho por arriba, el tiempo es el peor enemigo de cualquier relación.
En cualquier caso, nuestras vidas son como un carrusel de caballitos. Siempre girando en torno a algo, unas veces arriba y otras abajo

Besos Alis

POLIDORI dijo...

Si Alís, así es y no de otra manera.

Como me he visto retratado. En fin.

Un beso.




John W.

Maria Coca dijo...

El tiempo lo pone todo en su sitio. Una historia que tiene muchas lecturas posibles, me gusta.

Un beso.

MarianGardi dijo...

Vaya con Martin que no sabe que tiene alter ego!!
Un abrazo Alis

ODRY dijo...

Nena con lo bien que iba, aunque la vida es así, no sabes lo que hay detrás hasta el final.

Un besazo.

MORGANA dijo...

No te olvidaré.

Espérame en Siberia dijo...

Precisamente. El tiempo, y nuestras decisiones, se encargan de darle rumbo a las cosas.

Miles de besos.

Húayat dijo...

Pienso yo que en toda relación, ya sea pasajera o duradera, debe haber honestidad y comprensión cuando recién comienzan a conocerse. Un abrazo fraterno.
Salud-os desde mi estúpida verborragia etílica

Nómada planetario dijo...

Alguien dijo que ni nosotros somos lo que eramos, si bien los cambios operan en multisentidos.
Besos con la maleta presta.

Alís dijo...

Yemaya: El tiempo no perdona y a todo se acostumbra uno. Besitos.

Princesa_: Gracias, me alegro de que te gustara. Te aclaro sí que no es autobiográfico. Pocas cosas de las que escribo lo son, aunque alguna siempre se cuela. Un beso.

Sonia: Inevitable, sí. Nosotros pasamos por la vida, y la vida pasa por nosotros. Y ha de notarse, por fuerza. Y sí, las relaciones siempre dependen de dos (por lo menos). Muchas gracias. Besitos.

Nacho: Sigues provocándome dudas. ¿Por qué no tenía base sólida? ¿Lo dices porque se fueron a la cama en la primera cita? ¿Qué garantiza el éxito de una relación? Me llenaste de interrogantes. Besos.

Alís dijo...

Chinaski: Gracias, a mí también me gusta más con el epílogo. Ahora, que descanse en paz (el relato, digo, jajaja). Besos.

John W.: Intuyo que muchos nos vemos retratados en uno y/o en otro. Un beso.

Maria Coca: Lo genial de los blogs es que, con los comentarios, permite ver de forma inmediata las diferentes lecturas de cada texto. Porque todos tienen varias ¿no? Muchas gracias. Un beso.

MarianGardi: No lo sabe o… quizá prefiere ignorarlo. Un abrazo.

Odry: Pensemos que un final puede dar pie a otro principio mejor. Nunca se sabe. Un besote.

Alís dijo...

Morgana: Claro que no me olvidarás. Ahí estaré vigilando que te cuidas. Un beso grande.

Espérame en Siberia: Eso es muy cierto, el tiempo, nuestras decisiones y las de los que están con nosotros. Besitos.

Húayat: Aún así, eso no garantiza nada. Cuidado con la estúpida verborragia etílica, eso tampoco ayuda. Un abrazo.

Nómada: Obvio. Cambiar no es necesariamente malo. De hecho, es ley de vida. ¿A dónde vas? Luego paso a verte a ver si lo cuentas. Buen viaje. Beso.

El Griego dijo...

Y pasó nomás. Ud. dice que el tiempo coloca las cosas en su lugar. El amor, como el arte, sucede. Y el desamor, también. Lo que no deja de causar extrañamiento es la mirada retrospectiva: cómo llamar nosotros a dos que hace años, o siglos confundieron sus devenires? Quizá tenían razon los hombres de algunos pueblos cuando cambiaban su nombre luego de vivir algún hecho importante.

Salut. Y un placer, como siempre.

jose rasero b. dijo...

Creo que les leeré este relato a mis alumnos, para que de una vez comprendan la IMPORTANCIA de las TILDES.

Besos didácticos!!! (Uf, hoy estoy fatal)

Alís dijo...

El Griego: Tiene su lógica eso de cambiar de nombre después de vivir un hecho importante, porque es cierto que hay experiencias que nos cambian, nos convierten en otra persona. Aunque normalmente los cambios son más sutiles y la esencia permanece. Gracias. Un abrazo.

jose rasero: jajaja, pues que para algo sirva este texto, en el que es cierto que las tildes son fundamentales para comprender. Pero, cuéntame ¿por qué estás fatal? Besos (curiosos).

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Excelente Alís, este podría haber sido tanto el principio como el fin, en una circularidad buenísima.
Cariños!

jose rasero b. dijo...

No, nada, Es que, ¿cómo se pueden dar besos didácticos?
¿A que estoy fatal?
Pues eso.

Alís dijo...

Sol-Imaginario Desesperación: Muchísimas gracias. Luego paso por tu casa. Echaba de menos tus relatos y me perdí como cuatro. No me avisaba de tus actualizaciones. Besitos.

jose rasero: Ahhh! Hombre, como poder, sí se pueden dar, aunque suena algo presuntuoso, jajaja. Y siempre se puede aprender a besar mejor. En todo caso, entendí por qué lo decías... Beso (comprensivo).

Albino dijo...

Los añoos cambian mucho a las personas. Incluso sus identidades.
Un beso

Perséfone dijo...

Ay qué penita me da! pero mira que eres auténtica y sincera...!!

Besitos, guapa.

Alís dijo...

Albino: Y es bueno que los años cambien a las personas. Lo malo es no evolucionar con la experiencia. Bicos.

Perséfone: Y mira que tú eres siempre generosa conmigo...!!! Un besazo.

Nikté dijo...

Es así, tal como lo has narrado.
He disfrutado muchísimo porque no se...tengo la tendencia de desdoblarme, supongo que como todos o como tus personajes.

Una mirada, un responder "no creo que vuelva" y el otro cambia a otra dirección, de repente, todo cambia.

Alís dijo...

Sí, todos tenemos tendencia a desdoblarnos, aunque probablemente no de forma tan consciente como tú, ni tan voluntaria. Eso que nos queda por aprender... Besitos

Camaleona dijo...

A mí me han gustado Martin y Susi.

Alís dijo...

Creo que a la mayoría son los que más nos gustan. Tienen esa libertad que nos gustaría.
Besitos

Bolki dijo...

Veo que me va a costar ponerme al día.
A ver, por donde me llegaba....
...¡Ah, si! por la saga de los Martines, aunque han pasado unos añitos y ya se sabe que los años no perdonan. Con lo majos que eran con sus cajitas en la cabeza. Pero ya lo dice el refrán:
A cada Martín le llega su San cerdo.

Si ya lo decía mi abuela, juntar un Martin pendenciero y una casta Susana no puede terminar bien si no es en la cama. Como tu relato, que no se si acaba mal o en la cama. Estando Martin de por medio puede pasar cualquier cosa, incluso ambas.

¡Ah! y felíz año.