Gracias, Claudia

sábado, 31 de julio de 2010

Mentiras


Fotografía: "Jardin des Plantes", de Henri Cartier-Bresson


Venciste el fastidio que te generó mi llegada al mundo y te convertiste en la persona que más me quería. Así lo sentía yo. Compartías conmigo mis ratos de juego, me contabas historias cuando llegaba la hora de dormir y me convencías de que era la princesa de la casa.

Te preocupabas de que me viera hermosa, de que supiera comportarme, de que aprendiera valores. Me hablabas (y me enseñabas con tu ejemplo) de sinceridad, de educación, de respeto… y yo te admiraba. Deseaba crecer rápido para ser como tú. Eras el modelo a seguir.

Pero empezaste a cambiar. Primero variaste los roles en nuestros juegos (siempre querías hacer de mamá). Después fue tu cuerpo el que se fue haciendo diferente, con nuevas formas y volúmenes que te hacían más distinta a mí. Y, finalmente, fue tu actitud.

Recuerdo cuando te parabas a hablar con muchachos que te miraban con cara de bobo, la misma que se te ponía a ti cuando te sonreían. Tus juegos conmigo se iban distanciando, ya no me llevabas a los lugares que tanto me gustaban, sino que me hacías recorrer una y otra vez las mismas calles, llenas de jóvenes a los que ponías ojitos. No podía entenderte.

Peor fue cuando conociste a aquel moreno, guapo sí, pero que no me gustaba porque me miraba mal cuando te veía llegar conmigo. Y yo empezaba a desconocerte. Salías de casa diciendo que me llevabas al parque. Y era cierto, allí íbamos, pero en lugar de jugar como siempre habíamos hecho, te reunías con tu “novio” (qué mal me sentía cada vez que pronunciabas esa palabra) y me teníais aburrida, sentada por horas en un banco mientras vosotros hablabais, tan bajito que yo no podía escuchar nada, os besabais, os tomabais las manos y os mirabais con una expresión que no podía comprender.

De vuelta a casa, me obligabas a contar que me había divertido mucho, que estaba cansada de tanto jugar y que estaba deseando volver a salir contigo al día siguiente…

Ahora te ofendes porque te oculté mi verdad y se te llena la boca de reproches… No deberías ponerte así. A fin de cuentas, hermana, tú me enseñaste a mentir.

52 comentarios:

plinnn... dijo...

La historia y la fotografía son uña y carne!! Feliz findeeee:)))) muássssss

Una mujer desnuda y en lo oscuro dijo...

Pues si, se enseña con actos...

Y esa verdad?? que intriga :)

Besito Alis,

Mercedes González dijo...

¿... Y cuál fue la verdad que ocultó? Sí, qué intriga.

Me imagino que el papel de "carabina" no debe ser agradable para nadie.

Besitos muy muy calurosos

Aldabra dijo...

Mañana te leo que ahora ya me voy a la cama que es muy tarde, pero entré para decirte que todavía me queda yeso hasta el día 11 :-(

¡Que más quisiera yo que caminar!

Respecto a Gus, os sacaré de dudas... je je je.

biquiños y hasta mañana.

Taty Cascada dijo...

Tu verdad, fue esa sensación de vacío, de abandono, de sentirte desplazada, de ocultar tu decepción y fingir alegría, cuando en verdad lo estabas pasando horrible...Ese tipo de acontecimientos se graban en la memoria y aprendes comportamientos errados, entre ellos la mentira...

Muy buen relato,como acostumbras querida Alis.
Un beso.

Escribir es seducir dijo...

ME ENCANTO LA HISTORIA!!!!!!!!!!
HERMANA MAYOR HERMANA MENOR

AHORA ME QUEDO UNA DUDA ¿EN QUE MINTIÓ LA CHIQUITITA?

QUE LINDO ALIS ESTAS HISTORIAS COTIDIANAS

SALUDOS

Luis dijo...

Hermosa la historia y la fotografía es engloba todo ello y mucho más.
Me encanta cuando en pocas líneas eres capaz de absorbernos completamente.
Un abrazo.

MAR dijo...

UF BUENISIMO!!!
ME TUVO IMPREGNADA DE PRINCIPIO A FIN.
MAR

Roberto Esmoris Lara dijo...

Cosa de hormonas...digo, de hermanas :)
Eres deliciosa, Alis, qué pintura más sencilla y más perfecta!

bicos do REL

TORO SALVAJE dijo...

Quien a hierro mata a hierro muere.

Besos.

Marisa dijo...

Hacer de carabina
de la hermana
mayor no es muy
agradable.
Predicar con el ejemplo
en este caso ha terminado
en saber mentir.

Como siempre un
buen relato Alís.

Besos

jose rasero b. dijo...

Eso de actuar de carabina tiene que ser terrible. Menos mal que nunca tuve que pasar por tel trago. Uf...

Besos (sin carabina, que no nos hace falta)!!

Lucía dijo...

Si es que yo soy una hermana mayor estupenda, está claro, jejeje.
Los hermanos mayores tienen la responsabilidad de ser ejemplo, porque viven todo antes que los pequeños.
No es justo exigir más de lo dado.

Un abrazo!

Un paseante dijo...

Efectivamente, una enseñó a mentir a la otra: todo se enseña.
Las hermandades es lo que tienen, mucha oscuridad al fondo.

Raúl dijo...

Vaya rollo ¿no? Yo siempre he sido el hermano mayor, sé que es muy distinto en determinadas edades un rol del otro, luego ya...

En cualquier caso, tienes razón, se la puedes soltar si ha venido al caso jeje

sabela dijo...

Alís, con tu relato me he dado cuenta que soy una hermana mayor y también he heccho que mi hermano se sintiera apartado de nuestros momentos, vaya ,que lo utilizaba. Me he dado cuenta leyendo tu escrito que mi hermano me mira a vexces con cara de reproche. Tendré que hablar con él.
Me ha encantado una vez más tu relato.
Un besazo. Milu

zayi dijo...

No sé si es porque soy la menor de la casa,pero lo cierto es que el relato me ha calado hondo. Por años fui la "acompañante" de mi hermana mayor y su novio, quizás por esto siempre fui muy apegada a ella y no a la del medio, como debería ser puesto que la diferencia en edad es menor, sin embargo hay pinceladas de tu historia que me llevan más al otro lado. Con la mayor han habido muchos encontronazos fuertes, pero nos parecemos mucho en eso de pedir disculpas con humildad y sin intentar achacar en otros nuestros errores.
Mentir?? Nunca me han gustado las mentiras, pero entiendo que la lealtad sólo debe ser pagada con lealtad. Soy de las personas que se quitan del medio para no tener que mentir y cuando me hacen daño ni me ocupo en venganzas y esas cosas, ya Dios pondrá a cada quien en su sitio y quienes nos mienten, tarde o temprano, vivirán lo mismo...esto es un ciclo Alís, hoy me la haces aquí y un poco más allá, está quien te la hará a ti. Yo trato de vivir con la consciencia en paz y sin dañar a nadie.
Un besito linda.

enrojecerse dijo...

aprendemos solo con mirar de la familia:) que bonito.

Espérame en Siberia dijo...

Ufff, Bresson era todo un voyeur :)

Chousa da Alcandra dijo...

Túa irmá ten o atenuante de que era por unha noble causa; así que desta vez non a imos condear por levarte de escopeta.
Eu perdónolle, aínda que agora sexas unha mentireira compulsiva.

Bicos post-vacacionais

Carlos Fox dijo...

Mentiras, dulces mentirijillas.

¡BSSSS !

Ángela Vecilla dijo...

Aqui tienes una seguidora más!

Pasarte por mi blog? cuando quieras y de paso, pon tu granito de arena en él.

Un besito!

V de Tierra dijo...

Siempre hay alguien que nos ensena a mentir....a veces son los hermanos y otras hasta los mismos padres....de pequenas tenemos un ejemplo que con los anos se nos va cayendo.
Super el relato!! :*

Penélope Sierra dijo...

Buena recomendación y buena foto, es mi otro yo, mi parte más personal cuando trabajo, una Bressona hasta cuando duerme, jeje.

Precioso espacio, que con tu permiso recorreré suavemente.

Un abrazo

Aldabra dijo...

dice un refrán: "quien siembra vientos, recoge tempestades" y es tal cual.

ojalá que sea tan sólo una historia ficticia.

yo no tengo hermanos pero siempre he soñado con una gran familia, con lo bien que me llevaría con los hermanos y hermanas que no tengo y como me apoyarían en los malos momentos y todo eso... supongo que veo muchas películas porque en la vida real, no siempre se desarrollan así los acontecimientos.

¡que pena, para dos días que vivimos! ¿verdad?

biquiños,

claudia dijo...

Cómo nos los han hecho pasar las hermanas mayores. Yo ya me reconcilié.

Delfín Loco dijo...

Muy suavemente, pero tirando con posta lobera.

Como siempre nos has llevado al huerto con un final extraordinario.

Besos.



D.L.

Matapollos dijo...

Ufff... para los hermanos mayores los pequeños siempre somos garbancitos... :(

Horacio dijo...

Muy buena entrada y sí, a veces las hermanas mayores suelen hacer esas cosas...

Beso

Lucrecia Borgia dijo...

Todos en algún momento y por algún motivo nos enseñan a mentir. Los padres, los hermanos mayores, los amigos. Lo malo es que al final terminanos convenciéndonos que mentir un poco no es tan malo...

Un beso

Albino dijo...

Solo tengo una hermana dos años menorr y desde muy jovenes vivimos tan distanciados en todo que apenas nos causamos problemas.
Ah y tuve un hermano mayor que murió antes de que yo naciera. De él heredé el nombre.
Un beso

Nacho dijo...

¿Cual es la verdad que oculta?
Puedo imaginarla.

¿Porqué la reprocha la hermana mayor?
Puedo entenderla.

¿Habrá 2ª parte?

Yo tengo un hermano mayor y nunca me dijo que yo era el Principe de la casa....
¡Debía de pensar (él) que decir eso eran mariconadas!

Besos.

Bichita23 dijo...

Al principio me pareciò que son situaciones normales, la chica comienza a crecer y los juegos infantiles pasan, con el crecer llegan los chicos, y uno ( yo soy hermana mayor) que no lo dejan salir sino con el herman@ menor no tiene de otra que llevarlo...
A veces esa complicidad no hace daño es màs se recuerda de manera divertida, sin embargo aqui siento que tiene otra connotaciòn, la menor siente que el mentir fue malo y que eso es causal para con el tiempo esta vez volver a mentir cada quien con su percepciòn de las situaciones , exclente relato unh abrazo

1600 Producciones dijo...

Ja, buenísimo relato cargado de ese sentimiento tan particular de hermanos...
Qué lindo volver!!!!!!!!!

Saludo y beso

Esme dijo...

Uff, que decir siendo yo una de esas hermanas mayores, no seremos perfectas, pero se hace lo que se puede :P

Nela dijo...

Así he salido yo!! soy la penultima de 7 niñas,5 brujillas antes ;)
jajajajaja,ahora entiendo todo...
Un besazo Alís,genial de veras,tus relatos cada día me gustan más.

El Dosmilypico dijo...

No sé que será mejor. La complicidad entre hemanos es hermosísima, incondicional y prueba de nobleza.
Saludos

cascarilleiro dijo...

Una historia fascinante Alís,quien enseña a quien,repito fascinante¡¡

Saludos.

Diego García dijo...

hola!! acabo de descubrirte por el concurso este de los premios 20blogs y nada, que muchisima suerte!!!

y bueno, ya que estoy te permito que te pases por el mio que participa en humor.. y si quieres también te permito que lo votes!! xDD

un saludo!! :D
sorcios.com

Miguel Baquero dijo...

No sé cuál es el secreto que guarda, o que ha guardado la hermana pequeña. Igual no importa, lo importante es la venganza; para que luego digan del amor entre hermanos

Alís dijo...

Plinnn…
El texto no existiría sin la foto… Besos.

Sara
Nos llenamos de grandes discursos, pero sin los actos no sirven de nada. ¿Esa verdad? Aún no he decidido si es importante… Besos.

Mercedes
¿Importa cuál es la verdad? No me importaba al escribir el relato, pero tal vez tenga su propia historia, ya que preguntáis… Besos.

Aldabra
Como llego tarde para desearte felices sueños, te contesto en la siguiente.

Taty Cascada
Los acontecimientos de la infancia marcan y definen. Gracias. Besitos.

Alís dijo...

LuluZiña
Parece que voy a tener que contar la mentira de la pequeña, jajaja. Gracias. Besitos.

Luis
La fotografía inspiró la historia. Muchas gracias por tus palabras. Un abrazo.

Mar
Muchísimas gracias. Un abrazo enorme.

REL
En las relaciones entre hermanas, las hormonas tienen mucho que ver, supongo. Muchas gracias. Bicos.

Toro Salvaje
Así es o, al menos, debiera ser. Besos.

Alís dijo...

Marisa
Supongo que no debe de ser plato de buen gusto el ser carabina. Muchas gracias. Bicos.

Jose Rasero
Tampoco pasé por ese trago, aunque a alguna amiga con novio acompañé. Pero debe de ser incómodo, sí. Besos a solas.

Lucía
Me lo creo cuando lo diga tu hermana, jajaja. El mayor abre puertas, es cierto, aunque a veces espera a que lo haga el siguiente… Besos.

Paseante
Es que a los hermanos no se les elige. Tenemos los que tocan… Aunque yo me doy con un canto en los dientes con mi hermano. Besos.

Raúl
¿Y tienes la conciencia tranquila como hermano mayor? Estoy segura de que sí, jeje. Besos.

Alís dijo...

Sabela
Espero que tengas una conversación fructífera con tu hermano, pero seguro que esa cara de reproche sólo está en tu mirada. Gracias. Besos.

Zayi
Lo bueno de los hermanos, al menos según mi experiencia, es que te puedes decir todo, tener fuertes encontronazos, pero luego seguís siendo hermanos, seguís queriéndoos. Estoy de acuerdo en que el tiempo pone a cada uno en su lugar (quiero seguir creyéndolo), pero a veces lo que parece venganza sólo es una huida. Besitos.

Enrojecerse
Aprendemos sólo con mirar… y copiar. Al menos, siendo niños. Gracias. Besos.

Espérame en Siberia
Lo era, lo era… pero que tire la primera piedra quien no lo sea un poco. Besos.

Chousa da Alcandra
Non teño irmás, pero coincido en que é unha boa causa. Para as mentiras compulsivas, se cadra, tamén hai unha boa causa… Bicos dende o inverno.

Alís dijo...

Carlos Fox
Creo que es la segunda vez que me mandas esta canción. ¿Debo preocuparme? ¿Demasiadas mentiras? jajaja Besos.

Ángela Vecilla
Gracias por tu visita. Bienvenida.

V de Tierra
Y si no nos enseñan, aprendemos solos. Es difícil evitar la mentira toda la vida… Muchas gracias. Besos.

Penélope Sierra
No sé si leíste mi relato o el de Rudy, que recomiendo. Lo digo por lo de sentirte “Bressona”, jeje (aunque ya he visto tus fotografías). Gracias por la visita. Vuelve cuando quieras y quédate el tiempo que desees. Un abrazo.

Aldabra
Es sólo una historia ficticia, aunque siempre hay algo que nos deja marcados en la infancia. Llevarse bien con los hermanos depende de mucha suerte y algo de voluntad… Biquiños.

Alís dijo...

Claudia
Yo tengo un hermano, mayor. Con un hombre la relación es diferente, creo. Besos.

Delfín Loco
Jajajaja, ¿cómo que tirando con posta lobera? ¡Tan inocente yo! Me hiciste reír, gracias. Por eso y por tus palabras. Besos.

Matapollos
Garbancitos, pelotitas, peluches… para ellos somos algo pequeño y manejable… Besos.

Horacio
E incluso otras peores… ;) Gracias. Un beso.

Lucrecia Borgia
Lo malo es que es imposible pasar por la vida sin mentir alguna vez. No creo que se pueda… por la razón que sea, que luego le ponemos calificativos a la mentira. Besos.

Alís dijo...

Albino
Me parece muy fuerte eso de heredar el nombre de un hermano muerto… Bicos.

Nacho
Tal vez tu hermano pensaba que no eres un príncipe. Para serlo hay que reunir ciertas características… jejeje. No sé aún si habrá segunda parte. No pensaba, pero tantos habéis preguntado por esa verdad oculta que… quién sabe… Besos.

Bichita23
Tienes razón. Sin embargo, no creo que la menor sea consciente de que su hermana le “enseñó” a mentir. Creo que ese recuerdo sale del subconsciente cuando se ve acorralada, sorprendida en su propia mentira. Una huida hacia delante… Gracias y bienvenida. Un fuerte abrazo.

1600 Producciones
Muchísimas gracias. Siempre es un placer verte por aquí y leerte. Besos.

Esme
Jajajaja Nadie nace aprendido ¿verdad? Que conste que el relato no es ningún alegato contra las hermanas mayores… Besos.

Alís dijo...

Nela
Pues sí, ese dato es fundamental para entenderte, jajajaja. Gracias, preciosa. Besos.

El Dosmilypico
La complicidad entre hermanos es como dices, sí, pero insisto en que para lograrla hace falta mucha suerte y algo de voluntad. No está garantizada sólo por ser hermanos. Bienvenido. Un abrazo.

Cascarilleiro
Supongo que todos aprendemos de todos ¿no? Muchisimas gracias. Un abrazo.

Diego García
Gracias por tu visita. Mucha suerte a ti también. Un abrazo.

Miguel Baquero
No, no importaba el secreto de la menor (ahora empiezo a pensar que tal vez sí)… Tampoco creo que sea venganza. Pero sí es cierto que nuestros mayores a veces nos reprochan lo que nos han enseñado, y nos defendemos recordándoselo. ¿Venganza o defensa? No lo sé. Besos.

BB dijo...

Que bueno! un erizo matutino me provocó leerte, al llegar a la palabra "hermana" sabes como tocar la fibra, me encantó
Un abrazo
BB

Rochitas dijo...

pueden ser mayores en edad y no por eso dejar huella digna de transitar...

Alís dijo...

BB
Ése es el propósito, aunque no siempre se logra. Gracias por tu fidelidad. Besos.

Rochitas
Hay que tener cierto poder para dejar huella... Abrazos.

fonsilleda dijo...

Duro relato. Posiblemente mucho más real de lo que pueda aparentar.
Yo todavía recuerdo una mentira sin importancia...
Bicos