Gracias, Claudia

domingo, 25 de julio de 2010

Placeres de invierno


Imagen: Alís Gómez

En verano ellos "criticaron" el jardín de la casa porque era demasiado verde y poco florido para su gusto (más barroco que el mío). Tenían en parte razón, pero poco podía hacer con un espacio heredado. Además, me gusta la simpleza y tranquilidad del verde.
Luego llegó el otoño, dorando y sonrojando las hojas. Me gustan los colores del otoño, así que disfruté la estación. Y pisar las hojas secas siempre me transporta a un placer infantil. La sensación de la niña pequeña que hacía crujir las hojas marrones y amarillas caídas sobre las aceras de París permanece casi intacta y resucita cada otoño.
Y el frío del invierno llegó con sorpresa. Cuatro o cinco arbustos se llenaron de hermosas flores. Y el camelio, ése que yo creía que nunca vería en flor, despertó un amanecer demostrando cuánta belleza puede ocultar un ser aparentemente anodino. Ahora dedico unos minutos de cada día para observar las camelias, cada vez más, de blanco y rojo, como sangre caída sobre un pañuelo blanco o una geisha sonrojándose.

Todo llega... para el que sabe esperar.
Sigo a vueltas con el verbo esperar:
Cuando menos lo esperas y de lo que (o quien) menos esperas surge el placer, el momento por el que vale la pena vivir y empezar cada día, el sabor de la vida.
Y me sorprendo de mí misma, por volver a ser capaz de vibrar con cosas sencillas.

...Y le doy gracias al camelio. Y al invierno.

54 comentarios:

Ricardo Miñana dijo...

Pasaba a dejarte mis saludos y desearte tengas una buena semana, es un placer pasar a leer tus excelentes textos.
por motivos de trabajo estare un tiempo ausente
un abrazo.

Un paseante dijo...

Vaya, te nos has puesto bucólica. Y positivista, y esperanzada, y...
¿Ves? Al final el viaje de tantas horas te ha sentado perfectamente. Si es que no hay mal que por bien no venga.

De cenizas dijo...

Cuidando el jardín, en todas las estaciones nos regala flores...


besos

anamorgana dijo...

La sencillez muchas veces es lo que nos hace felices, por lo menos a mi.
Leerte es todo un placer, escribas de lo que escribas.
Besos

Ella dijo...

*-* Esa flor es preciosa.

TORO SALVAJE dijo...

Saber esperar es todo un arte que no domino.

Besos.

DANI dijo...

Te creías abandonada en tu propio jardin???

Besos soprendentes

claudia dijo...

por dejarle ser como es te ha regalado esa flor.

Mariette dijo...

Echo tanto de menos el invierno...

enrojecerse dijo...

por fin alguien que deja al invierno en buen puesto, ya era hora:D!

MARIETA dijo...

COmo digo a menudo : "El que espera no desespera si sabe o que le espera"
La camelia es esa flor TAAAAN gallega por excelencia?? JE JE
Un abrazo Alís

Asturiela dijo...

Gracias. Es todo lo que puedo decir el día de hoy maja hermosa."Todo llega para el que sabe esperar (cuando menos lo espera)". Desde el viaje que hice mi vida cambió, todo mi pasado quedó en un punto y aparte, y aquí, devuelta en la "rutina" me mordía las uñas para volver al paraíso denuevo, pero en verdad que con esta postada que haz puesto... me haz hecho pensar.

Mis mas sinceros agradecimientos.

Mannelig dijo...

Hermosa (y completamente cierta) reflexión, y preciosa foto.

Lucrecia Borgia dijo...

Cuando yo era chica, me gustaba regar el jardín de mi casa y admirar las camelias. Un día me llevaron al cine a ver "Margarita Gauthier"(La Dama de las Camelias). Ese día también comencé a odiar a los suegros y volví a casa a regar el jardín.

Besos jardineros

Roberto Esmoris Lara dijo...

Y el rosal parece reseco con su mantita blanca de helada....pero, sabes Alis, está pensando una rosa!

Bicos, amiga, profundo texto!

Delfín Loco dijo...

Hola Alís,

A mi también me gusta el invierno, aunque por otras razones menos poéticas.

Muy bonito.

Besos.



D.L.

Mercedes González dijo...

Has viajado del verano al invierno, has volado sobre tu jardín. Alís, qué me gusta verte en este tono positivo, qué paz se respira.

Hermosa entrada.
Todo llega... para el que sabe esperar.

Besitos veraniegos-invernales

Taty Cascada dijo...

La naturaleza tiene la sabiduría de enseñarnos grandes verdades, lo que pasa es que somos ciegos y sordos a su vocabulario; pero si la dejamos que hable, asimilamos tantas cosas...Yo aprendí a esperar con las estaciones, a observar belleza en todos los detalles. Aprendí que todos somos importantes, hasta el ser más diminuto y aparentemente insignicante...Tú aprendiste a esperar de un camelio, yo lo aprendí de un rosal azul.
Un beso.

Espérame en Siberia dijo...

¡Como una geisha sonrojándose! Es verdad :D
Uy, y si nos esperan en Siberia, qué mejor.


Muá, Alis.

tecla dijo...

Un jardín cuidado siempre nos depara momentos agradables.
Deberíamos se rosas o camelias para poder vivir siempre dentro de un jardín.
Felicidades Reina.

Luis dijo...

la contemplación de los ciclos de la naturaleza es uno de los mejores entrenamientos para la vida.
Un abrazo.

sabela dijo...

No se si es vida, huella o recuerdo el poso de tu texto. Hace meditar. Hoy solo quiero verla crecer....Y le doy las gracias a Alís.
Un besote. M

alice dijo...

genial! tengo un camelio en el jardin y tambien hace un mes que esta florecido! y aparecieron flores veteadas de rosa! los camelios estan conectados! no esta loco el camelio del jardin! cuantos camelios estaran sorprendiendo a sus observadores!

Nela dijo...

Yo te doy gracias a ti por traerme un poquito del invierno que tanto echo de menos.
Un beso.

Horacio dijo...

La paciencia es un don, como el de saber esperar. Creo contar con ella, aunque a veces se torne esquiva y uno amenace con perderse entre ansiedades y prisas.

Beso

Walden dijo...

Qué buena reflexión y qué bien narrada.
Yo soy un impaciente crónico, salvo para algunas cosas. La fotografía me salva y me ayuda a permanecer delante de un velero hasta que llega al punto justo en el que dibuja su silueta el sol de poniente. Sin la cámara sería incapaz de permanecer tal cual, a no ser que tuviera otra cosa para poder ayudarme a esperar.

Ahora bien, soy un experto en saborear las pequeñas cosas cotidianas.

Muy agradable volver a leerte.

Un beso.

Aldabra dijo...

la flor de la camelia (hermosa canción ¿la conoces? es una maravilla.

a mí también me gusta el invierno.

biquiños,

Esme dijo...

Lastima que por aca no me dejn tener ni siquiera plantas sinteticas...
Mmm creo que hoy buscare la felicidad en ver como avanza una nube...si la encuentro :P
Un beso.

SOMMER dijo...

Nada Alis, envidia se llama el asunto...
Tu en invierno, yo en verano, las flores igualmente hermosas...

Juncal dijo...

¿Gracias al camelio?
Bueno...sí.
Pero él sólo te abrió la mente para que fueras plenamente consciente.
Antes ya amabas la simpleza del verde en verano y los colores y sensaciones del otoño. Lo que ocurre es que ahora valoras lo que ayer simplemente disfrutabas.
Y hay una diferencia considerable. Esa que hace que todo sea distinto.

Besos.

MAR dijo...

Y al corazón y sus infinitas y variadas formas de amar cada día.
Besos para ti bella Alís y me alegra sentirte así.
mar

Marisa dijo...

Querida Alís,
el verde de la esperanza
salpicado del blanco y rojo
de la camelia, son colores
que dan sabor a la vida
y debemos disfrutarlos.
Es el verdadero valor
que tienen las cosas sencillas
y tú sabes apreciarlo.

Biquiños

Rochitas dijo...

Hermoso ensayo, reflexivo, introspectivo y con una mirada hacia adelante que no le impide saber de donde viene.

V de Tierra dijo...

La misma sorpresa me lleve yo Alís al ver que un rosal al que yo daba por muerto (se intento suicidar dos veces volando de mi balcon y quedo con algunos daños), dio sus primeras flores hace un par de semanas. Una suele maravillarse con un placer tan sencillo como es el de observar una flor. Pasa un buen dia !! @+

Ps. Creo que Aldabra quizo decir la flor de la "canela", que tambien recomiendo escuchar.

fonsilleda dijo...

Amo las camelias que adornan mis Rías. Amo esa flor delicada y breve. Amo todos esos árboles que nos enriquecen durante el largo invierno de estos lares.
Me encantan las camelias que disfruto en mi pequeño jardín.
Por lo tanto, comprendo la belleza de tus letras.

Ahora, en verano, disfruto observando como a cada camelio le crecen los brotes que, más tarde, se encenderan en pétalos blancos, rojos...
Bicos

P.D. También llegará el invierno y yo comentaré "en tiempo".
Pero aunque a destiempo, por aqui sigo.

Titajú dijo...

Los camelios tienen unas flores preciosas, verlas es todos un regalo.

Escribir es seducir dijo...

ALIS COMO SIEMPRE ME SORPRENDES!!!!! ME ENCANTO ESTE RELATO Y CUANTAS VECES LO QUE NO ESPERAMOS QUE SUCEDA NOS SORPRENDE PRECIOSAS FLORES

BESOS

Joyce dijo...

(Casi) todo llega para quien sabe esperar... o eso dicen.

Besos

Eva- La Zarzamora dijo...

En todas las estaciones critican el jardín.
A mí se me mueren todas las plantitas.
Por eso me gustan todos los jardines por poco que nazcan flores.

Besos, Alís.

Nómada planetario dijo...

Hay placeres y deleites que tienen su propio tiempo, sus ciclos al margen de los encorsetados dictámenes de los humanos.
Besos de tiempo de espera.

Chousa da Alcandra dijo...

Madia levan a gustarche a simpleza e tranquilidade do verde! Xa somos dous compartindo cores.
E mentras disfrutas das diferentes tonalidades que chegan, sigue conxugando así de ben o verbo agardar; que tamén ten o seu puntazo saber aturar o necesario para que esboure o momento da chegada...

Bicos con salitre

inquieto dijo...

y a Diciembre.









(y a ti. biquiños

Carlos Fox dijo...

Dime tu nombre y te haré reina en un jardin de rosas.

Saludos Alís.

Fero dijo...

Que hermoso post.
Casi se siente la tranquilidad que trasmiten las flores, el otoño, el invierno.
Si, al parecer en las cosas más mínimas, las menos imaginadas hay un mensaje para cada ser humano. Pero a veces vamos muy apresurados. Esperar, y ser detallistas.

Alís dijo...

Ricardo Miñana
Gracias por tu visita. Sería mejor que estuvieras ausente por vacaciones, pero bueno… aquí seguiré. Un abrazo.

Paseante
El viaje me sentó bien, es cierto. Pero en su conjunto, no sólo el trayecto en avión, jaja. De todos modos, no te fíes, no creo que lo de bucólica me dure mucho. Besos.

De cenizas
Muy buena metáfora. Que no se nos olvide cuidarlo… Besos.

Anamorgana
Y sin embargo, a veces nos empeñamos en buscar la felicidad en las cosas más complicadas. Luego nos frustramos, claro. Muchísimas gracias. Besos.

Ella
Es hermosa ¿verdad? Un regalo de mi camelio. Bienvenida.

Alís dijo...

Toro Salvaje
Saber esperar significa en realidad confiar, en que algo bueno vendrá, en que lo malo cambiará, en que hay motivos por los que vale la pena seguir… Deberías intentarlo. Besos.

Dani
Mi jardín se encargó de sacarme del error… Besos admirados.

Claudia
Es muy generoso conmigo. Besos.

Mariette
Pues vente para aquí… Tenemos todavía invierno para rato. Besos (jeje)

Enrojecerse
Es que me gusta el invierno… ¡¡¡aunque me muero de frío!!! Jajaja. Besos.

Alís dijo...

Marieta
Aún no sabiendo lo que nos espera hay que confiar en que algo bueno vendrá. Y sí, es esa flor taaaan gallega. Ya ves, tuve que esperar a vivir en Chile para tener una en el jardín. Bueno, es que nunca antes tuve jardín, jajaja. Bicos.

Asturiela
El paraíso está en cualquier lugar. Empiezo a creer que lo llevamos dentro. Gracias a ti. Un besote.

Mannelig
Muchas gracias. Me alegro de que te haya gustado. Un beso.

Lucrecia Borgia
Supongo que he tenido suerte, porque nunca he tenido motivos para odiar a los suegros (ni los de antes, ni los de ahora), pero sí para admirar las camelias. Besos

REL
Me gusta imaginar al rosal seco y pelado pensando en la rosa. Y la tendrá, claro, porque piensa en ella. Bicos.

Alís dijo...

Delfín Loco
Es que hay muchos motivos para que guste el invierno. A mí se me ocurren también otros menos poéticos, pero tanto o más placenteros… Gracias. Besos.

Mercedes
Es que en todas partes hay algo que nos hace felices. La única pega es no poder juntar todas las partes en una (¿ves? empiezo a no estar tan positiva, jajaja). Besitos frescos.

Taty Cascada
Uhmmm, estoy tentada a cambiarte el camelio por el rosal azul… pero sólo por unos días ¿eh? Jaja. Besos.

Espérame en Siberia
Siberia seguro que tiene muchas sorpresas de invierno… Besos.

Tecla
Para ser sincera, un jardín no muy cuidado también da sorpresas. Quizás más, porque esperas menos de él. No es que me despreocupe de él, es que no tengo buena mano. Pero me siento afortunada. Hablo en sentido real y figurado. Besos.

Alís dijo...

Luis
Muy cierto. La primera lección que nos da es paciencia. Un abrazo.

Sabela
Es un poco de todo este texto, porque eso somos ¿no? Vida, huella y recuerdo… y más. Gracias a ti. Beso grande.

Alice
¿Cuántos camelios florecerán sin que nadie se sorprenda, o agradezca o al menos los disfrute? Bienvenida.

Nela
Te digo lo mismo que a Mariette. Si lo echas de menos, vente para aquí. Pero eso sí, bien abrigadita. Besitos.

Horacio
Es verdad que a veces perdemos la paciencia. Pero para eso hay que tenerla ¿no? Gracias, Horacio. Besos.

Alís dijo...

Walden
¡Cómo te echaba de menos! Extrañaba tus comentarios (y extraño tus textos), pero supongo que es por vacaciones. Creo que para esperar debemos tener una razón, sino ¿para qué valdría? Y no tengo la menor duda de que sabes saborear las pequeñas cosas cotidianas. No te pierdas mucho tiempo. Un beso.

Aldabra
¿No será la flor de la canela? Jejeje. Ahora la estoy escuchando. ¿Ves? otro momento para disfrutar. Gracias. Biquiños.

Esme
Colgarse de una nube también es muy agradable. Ya contarás. Besitos.

Sommer
Siempre hay flores que alegren la vista. Incluso en el desierto (que estos días anda florido). Besos.

Juncal
Y gracias a ti, también. Disfruto mucho tus comentarios, y de manera consciente. Porque ser conscientes es lo que nos prepara para valorar las nuevas estaciones. Todo. Besos.

Alís dijo...

Mar
Sin corazón nada podrían hacer todas las camelias del mundo ¿verdad? Besitos.

Marisa
Los años enseñan. La experiencia demuestra la importancia de las pequeñas cosas frente a los grandes gestos. Gracias. Biquiños.

Rochitas
Muchísimas gracias por sus palabras, muy generosas. Un abrazo.

V de Tierra
No me pondré en plan detective, pero eso de que “quiso suicidarse” me suena a delito, jejeje. Pero ese rosal no sólo te dio una sorpresa, también una lección: querer vivir es la mejor medicina para recuperarse. Besos.

Fonsilleda
Esos brotes encierran la ilusión de la promesa. En tu invierno leeré sobre tus camelias. Y seguro que lo disfrutaré. Bicos.

Alís dijo...

Titajú
Sí que es un regalo. Ponen color al invierno y ya parece que lo es menos (aún gustándome, se agradece). Bicos.

LuluZiña
Lo inesperado sorprende más, es lógico, pero exige que andemos con los ojos y el corazón abiertos. Muchas gracias por tus palabras. Besos.

Joyce
Bueno, sí, casi todo… algo siempre se queda en el camino. Pero si observamos bien, seguro que nos llega más de lo que esperamos y compensa las pérdidas. Besos.

Eva
Mi mano es pésima para la jardinería. Por eso, como a ti, a cada flor que nace le estoy doblemente agradecida, porque son un verdadero regalo. Besitos.

Nómada planetario
Y cada tiempo tiene sus placeres, así siempre estamos “cubiertos” a poco que observemos. Besos pacientes.

Alís dijo...

Chousa da Alcandra
O meu gusto polo verde (falo da cor, non da naturaza) é reciente e significativo… Deduzco que estás na praia. Disfruta. Bicos abrigados.

Inquieto
jajajaja, y a diciembre. y a ti también. Biquiños

Carlos Fox
¿Ves? A eso me refiero, sólo hay que saber esperar. De nuevo me llevaste a recuerdos, buenos, de muchos años atrás. Un abrazo.

Fero
Lo que hay que aprender es a observarlo todo, también los pequeños detalles, que esconden grandes disfrutes. Gracias. Un beso.

BB dijo...

... Todo llega, para el que sabe esperar.
Me llega, ese pensamiento
Como siempre, hermoso, deberias publicar todo lo escrito
Un abrazo
BB