Gracias, Claudia

lunes, 17 de enero de 2011

¿A qué esperan?




¿A qué coño están esperando? No es tan difícil. A mí me resultó sencillo, e incluso placentero. Sólo hay que apretar el gatillo, una ligera presión con el dedo índice y todo termina. O todo empieza…

Ya sé. Quieren torturarme. No importa que yo no haya hecho sufrir a mis compañeros, que les haya disparado sin avisarles, que les haya evitado esta angustia. Y la profe, porque la respeto, fue la primera. Ni lo sospechó. Muerta seguía con su sonrisa condescendiente. Siempre decía que le gustaba su trabajo. ¡Como si nos lo fuéramos a creer! Una tía inteligente enseñando a unos pendejos como nosotros, que creíamos que ya nadie podía descubrirnos nada… A fin de cuentas le ahorré una vida miserable.

Pero ellos no, ellos alargan cada segundo alimentando su odio con mi pánico. ¡Mierda! ¡Me estoy meando! ¡Joder, cómo no pude controlarme! Estoy acojonado, y humillado; siento cómo mi orina tiñe el pantalón mojando mis muslos. Joder, joder… ¡joder! ¡Que se acabe esto ya! ¿A qué coño están esperando?

Sin tocarlo, noto en mi espalda la humedad del paredón. Debí convertirme en piedra, porque transpiro con el frío. Y aparte del frío, no siento mucho más. Mi cabeza no es que dé vueltas, es que no está. Todo lo que percibo me llega lentamente, como desde muy lejos. Como un eco de los sentidos. Sí, sólo frío, pero desde adentro.

Todo lo contrario a aquel día. Entonces era fuego, intenso e incontrolable, el que alimentaba mi furia, mi hartazgo y mi rendición. Sabía que no saldría bien parado. O me suicidaba o me ejecutarían. Pero ese fuego fundía mi cerebro, que bullía en una sola idea. Me quemaba la vida y quería vengarme de ella. Si fuera fin de semana podría haber ocurrido en un concierto, o en el cine… pero ese día tocaba clase. Y no tenía muchos amigos ahí. No es tan difícil.

¿A qué coño están esperando? Si no terminan ya, me voy a caer. Ahí será peor. Quiero morir de pie, quiero que ellos me derriben y no sucumbir yo. ¡Por favor, acaben de una vez! No puedo dominar mis piernas; sé que tiemblan porque noto mi cuerpo agitarse… me voy a caer… ¿A qué coño están esperando?

Bang!!! Bang!!! Ban…

51 comentarios:

Alís dijo...

Siempre he querido responder a vuestros comentarios. Me gusta hacerlo. Pero cada vez me cuesta más encontrar el momento para hacerlo y me resta mucho tiempo, que necesito para poder leeros.
Ahora me veo obligada a elegir entre contestar vuestros comentarios y leer vuestros blogs, y tengo claro que prefiero la segunda opción, aunque de vez en cuando intentaré mantener mi hábito.
Gracias a todos.
Besos

MORGANA dijo...

Contundente y directa.
Cuídate cielo.
Mil besos.

Ojosnegros dijo...

Has transmitido muy bien la angustia y la desesperación.
Besos.

Fiebre dijo...

Alís, deja la Play.

No para contestar comentarios (estoy en la mismita tesitura que tú y también prefiero la segunda opción) sino para dejar de perpetrar entradas tan sanguinolentas juas.

Horacio dijo...

Un texto que orilla la desesperación. Muy bien narrado.

Beso grande

Larisa dijo...

Dios bendiga a América.

En depende qué momentos, incordia más la orina que las balas. Así somos los humanos.

Biquiños, heroína gallega.

Elizabeth dijo...

amiga, aunque es un texto que conozco, vuelvo a decirte que me gusta mucho.

besos

Mercedes González dijo...

Contagias los sentimientos que quieres transmitir, bravo!!! Aunque, chica, qué angustiaaaa!! jejee.

Besitos, tesoro, dosifica tu tiempo, yo prefiero también la segunda opción.

Luis dijo...

Buen texto mientras lo leía recordaba que cuando fusilaron a José Miguel Carrera en Mendoza su último deseo fue dar él la orden de ejecución. Por cierto se lo negaron pero supongo que fue para evitar la angustiante espera que bien describes.
Un abrazo.

rafarrojas dijo...

¿Bowling for Colombine? ¿o el asesino de Tucson? Colorado, Arizona o... El mundo está lleno de colgados.

TORO SALVAJE dijo...

Has transmitido muy bien su angustia.
Me ha gustado.

Besos.

La Zarzamora dijo...

Quien a hierro mata, a hierro muere...
Impactante.

Besos, Alís.

Milu dijo...

Su angustia se queda después de leerte. Me has contagiado. Contundente.

Un abrazo

El magnetista dijo...

la muerte cuando espera se llama infierno...

mi beso

Albino dijo...

Me recuerdas el Chile que yo he vivido.
Besos

Elena Lechuga dijo...

Me gustan mucho los matices psicológios de tus personajes.
Besos miles

Gabiprog dijo...

Los pensamientos se desbocan cuando se ve un futuro tan corto...

:-S

Un abrazo.

claudia dijo...

Siempre me ha impresionado lo de hacerse pis encima cuando te desborda el miedo.

Muy crudo.

Besos.

De cenizas dijo...

No me han fusilado nunca, y espero que no lo hagan, pero supongo que debe de ser algo así. Y la mentalidad del psicópata debe de funcionar de esa manera. Logradísimo.



besos

VeroniKa dijo...

Bang! querida....
y adios,si te he visto, no me acuerdo :P

genial, como siempre.

jose rasero b. dijo...

Uf! (Deberías pensarte escribir algo más... ¿largo?)
¡Que bueno este, Alis!

Besos admirados!

Un paseante dijo...

No sufras, Alís: respondas o no a los comentarios, aquí seguiremos.
Muy típico, muy americano y muy actual este texto reflexivo que has escrito. La muerte se paga con la muerte: es un concepto judío que allí ha hecho fama. Quizá si en vez de un paredón les cayeran cincuenta años de cárcel lo pensarían mejor antes de apretar el gatillo tan alegremente. A fin de cuentas, una pena de muerte es muy poco: te matan y ya está.

zeltia dijo...

Sí se puede saber lo que una persona siente cuando le apuntan para matarle, porque ha habido quien ha pasado por eso y lo ha contado.
De todos modos, no es siempre diferente en cuanto todos lo somos?

Es un temita caliente el que has cogido para tu relato, la sinrazón (que siempre existe una razón) de los asesinatos incomprensibles,
y el no menos tema caliente de la pena de muerte, (estoy totalmente en contra)
Me gustó el relato, lo que más la menar de enfocarlo desde la pregunta del protagonista: a qué esperan? y esa pregunta como hilo conductor.

Aldabra dijo...

el pan de cada día; en algún lugar del planeta puede estar ocurriendo ahora mismo.

¡escalofriante!

biquiños,

MAR dijo...

Alís, mi madre es de derecha y su única hermana de izquierda, estuvo detenida y desaparecida y estuvo en varios falsos fusilamientos....
ENTIENDO TU POST, Y si lo llevamos a la metáfora también...o esperamos a que nos maten y morir de pie o morirnos de desamor y desilusión también.
Un abrazo para ti, grande.
mar

Luis Cóngrio dijo...

Por qué será que los que odian al mundo y a la injusticia suelen vengarse en los débiles...

Con entradas así, ya has dicho bastante, gracias.

Taty Cascada dijo...

Querida Alis:
Imagino el típico chico norteamericano que se ha leído todo lo relacionado con el nazismo. De cuerpo semi atlético, viste ropa estilo militar, ha comprado armas que tiene reservadas en su hogar, y piensa que está rodeado de mierdas que deben desaparecer. Él se cree llamado a colocar orden en la sociedad...Asesina, goza matando, le toma el gusto a la sangre; pero falla al intentar suicidarse, porque es un cobarde, y ahora es él el que se ve enfrentado a ser asesinado. Su miedo es tanto que se orina en los pantalones...Espero que nunca tengamos un espécimen como ese en nuestro país; pero me temo que la globalización no tan solo nos conecta con lo positivo del resto del mundo, si no que también con lo nefasto...
Referente a los coment,creo que te pasa lo que nos ocurre a todos. Yo al principio contestaba los comentarios. Con el transcurso del tiempo y la llegada de más seguidores, he tenido que optar por visitarlos y leerlos.
Un besito.

Pamela dijo...

Querida Alís! No te obligues a nada en cuanto a visitar o contestar comentarios, lo lindo que escribes es lo importante.

Qué ejercicio impresionante has hecho en este texto, muy difícil de ponerse en esa piel, me da escalofríos, no la muerte, sino la frialdad del personaje.Besitos

cascarilleiro dijo...

Excelente narración,realmente esta lleno de angustia,miedo,desesperación...GENIAL Alís.

Saludiños.

Duschgel dijo...

Estos que se quieren vengar de la vida no quieren reconocer que lo que no soportan es a sí mismos. Seguro que reconocerlo les sería mucho más duro que ese disparo de castigo, a pesar del terror que siente justo antes de recibirlo.

Marisa dijo...

Cuando el odio
corroe por dentro
llega la barbarie.

¡Qué buen relato!

Biquiños Alís

Mannelig dijo...

Caray, qué intensidad. Y el acercamiento en pocas líneas a la psicología del personaje, ese al que alguna vez nos encontramos en las noticias, ese al que todos llamaríamos loco, es estupendo. Un relato redondo.

virgi dijo...

Según leía me veía en el papel de la profe...
Besitos

(entiendo lo de los comentarios, yo tuve que escoger, me encanta contestarlos, pero se necesita mucho tiempo)

ODRY dijo...

Nena no dejas de sorprenderme, ha sido un texto muy bueno, me ha encantado la manera de enfocar el tema, normalmente se ve desde fuera, me ha impactado.

Un besazo.

Miguel Baquero dijo...

Impresionante relato, muy bueno. Qué manera de meterse en la piel del que van a fusilar y transmitirnos su angustia. Me ha dejado flipado.

Lucía dijo...

Ay, qué angustiante. Has creado la atmósfera a la perfección. Menos mal que finalmente se acabó todo...

Un abrazo

Dr.Mikel dijo...

Siempre he intentado imaginar que es lo que sintieron en esos últimos momentos de vida, aquellos antepasados que simplemente por inspirarse en ideales republicanos de libertad, igualdad y fraternidad fueron arrancados de sus familias y pasados por el paredón, inocentes y perflejos.

Chousa da Alcandra dijo...

Os reos son sumamente egoistas, carallo. Nunca pensan nos do pelotón. Seica non se decatan de que para poder disparar teñen que agardar pola orde?. Que tamén os verdugos teñen protocolos, joder!

Prepárome, apunto e...mándoche unha ráfaga de bicos

Maria Coca dijo...

Sí, muy bien escrito y con mucha tensión. Uff!!!! Qué relato tan dramático...

Besoss

Walden dijo...

Esto me recuerda "A puerta cerrada", una obra de Sartre. Parece que, en realidad, la espera en sí es la condena. Estupendo relato.

Me ha hecho mucha gracia el comentario de Chousa, es buenísimo.

Un beso.

semilla negra dijo...

Joer Alís, me has dejado patidifusa...tan bien escrito como siempre y por desgracia de triste actualidad, cada día se dan más casos así....la pena de muerte sin embargo no soluciona el problema

Steppenwolf dijo...

Alis, ¿no debías haber puesto al principio del post que puede herir la sensibilidad del lector?

Saludos.

LUCIA-M dijo...

! Muy bien expresado me encanto esta entrada.
Besos guapa!

Victoria de los Ángeles dijo...

Qué más decirte, sabiendo que todos te colman a halagos, que el texto es magistral... quizás para envidia de casi todos los que pasaron por acá, yo tengo el plus de haberlo escuchado de labios de la autora y fue estremecedor.
Mil veces, te felicito!
Besos

PD: Y ya te extraño, heroína!

galatea dijo...

Lis, eres admirable, mantienes periodicamente tu blog, manteniendo su calidad y además te preocupas de visitar y responder los otros blogs!
Tu historia me recordó, por oposición, la cobardía de Pascual Duarte cuando lo van a fusilar, se oriana y se caga pero por vulgar cobardía, como un animal, es lo que escribe ´Camilo José Cela.
P.D. hay algo nuevo en "DEsnudos"
Cariños, G.

Mariette dijo...

Hola, bonita. Estoy un poco alejada de blogger últimamente, pero he leído tus entradas, así que te voy a ir comentando.

"Adiós, por fin" Has tenido un 2010 muy duro... Pero empieza un nuevo año. ¡Te deseo lo mejor para este comienzo!

"Atrapada" Dios, me he sentido como tú tantas veces. Y la entrada desprende tristeza. Llegas muy bien al lector, ya te lo he dicho.

"El conejo" Muy bien expresado el trauma después de la emoción de rozar al conejito.

"El tiempo corre" -Ya ves… Pero no te equivoques. Sólo quiero asegurarme de que queda bajo tierra. (Genial!)

"¿Taxi?" Jajajajajajaja

"¿A qué esperan?" Emana fuerza que huele a hombre del salvaje oeste. Te lo prometo.


Un abrazo.

Nómada planetario dijo...

Nunca entendía a esos tipo que entran en una escuela y lían una carnicería de cuidado. Si yo fuera poli no creo que dudara en colocarlos en el centro de la mirilla de un rifle de asalto.
Besos.

zayi dijo...

Un texto fuerte, contundente, dramático y que transmite mucha angustia. Objetivo más que logrado. Muy bueno. Alis.
Un beso.

Alís dijo...

Intento leeros a todos, y a más, pero ando liada con visitas y con poco tiempo, entre otras cosas.

Gracias a todos por venir, leer y por comentar. Me da muchos ánimos en momentos en que me tienta tirar la toalla.

Besos

ego dijo...

esperando al gran bang.



ése.

fonsilleda dijo...

Terrible historia, espléndida "puesta en escena" si vale el simil y estupendamente narrada.
Bicos.