Gracias, Claudia

miércoles, 12 de enero de 2011

¿Taxi?


Fotografía: Rodney Smith


- ¿Un taxi, dama?

El joven portero de la clínica conversaba distraídamente con uno de los taxistas, sin embargo detectó al instante a la primera mujer con minifalda que salió por la puerta.

Ella le sacaba unos veinte centímetros, pero él creció nueve al adoptar una pose seductora: hinchó pecho, estiró su cuello y esbozó una luminosa sonrisa.

La mujer apenas lo miró y rechazó la oferta con un leve movimiento de cabeza, mientras continuaba su camino con pasos firmes y cadenciosos, que eran observados por el portero y ahora también por el taxista. Ambos en silencio, sonreían mientras sus miradas permanecían encadenadas a aquellas piernas largas y descubiertas.

Ensimismado como estaba, se sobresaltó al sentir unos dedos dando suaves golpes en su brazo. La anciana, impaciente, trataba de llamar su atención:

-Joven, ¿podría pedirme un taxi, por favor?

61 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Que duro es envejecer.
Nos espera la invisibilidad.

Besos.

Walden dijo...

jaja, pues sí, me sumo al comentario de Toro S. Una vez leí una entrevista a Sofía Loren en la que contaba que en su primer viaje a Londres se sentía muy extraña cuando paseaba por la calle. Un día, de pronto, cayó en la cuenta de que no le echaban piropos por la calle.
El relato es ideal para un anuncio (no sé de qué) o para un corto.
Un beso.

claudia dijo...

También la de las piernas largas será un día vieja. Un beso.

Milu dijo...

Me he reído ante una realidad tan bien escrita.
Te comenta Walden que podría hacerse un anuncio y me ha venido a la cabeza un relato tuyo que muy bien podrías incluirn en el spot. "Bambú, quiero bambú".
Me gustó mucho

Besos

La Zarzamora dijo...

Es que dos piernas al descubierto y las faldas a lo loco, tiran mucho...
Besos, Alís.

Aldabra dijo...

y se rompió el hechizo.

biquiños,

Húayat dijo...

A lo mejor la Anciana no necesitaba un taxi y sòlo querìa llamar la atenciòn del portero, jo, jo, jo.
Besos mi linda Alìs.
Salud-os desde mi estado senil.

Lucía dijo...

Jajajaja. Como dice Claudia, también ella será viejita un día. Ella y todos. Y espero que podamos pedir taxis entonces, jeje.

Besos

Taty Cascada dijo...

ja ja Querida Alis, es la vida ¿no?. La juventud y belleza provoca desmayos y locuras. Un cuerpo moldeado, perfecto, siempre es llamativo, por eso la juventud es el llamado "divino tesoro", lástima que dura tan poco. Muy pronto nos vemos caminando con pasos decididos al otro extremo.

Ya sabemos, que tendremos que impacientes golpear los brazos de un portero, para que nos tome atención..jaja...

Me gustó el relato, tendría una etiqueta especial para ellos."La realidad al desnudo".
Un beso observadora Alis.

Sonámbulo dijo...

¿Y el pobre portero? Eso es despertar de un dulce sueño de golpe.

jose rasero b. dijo...

jajaja, estupenda escena y muy bien narrada... ¡La he visto! (sí, también se me ha ido la mirada tras las largas piernas, qué vamos a hacerle)

¡Besos renovados!

Un paseante dijo...

Ahora es el momento de saber si el portero tiene educación, un poquito de clase o no: si atiende a la anciana con la misma exquisitez que tenía planeada para la de las piernas largas o no. Si no lo hace, que lo echen: es un maleducado. Hay que saber perder, siempre. Y mantener el tipo. De lo contrario es un niñato.

Sidrina dijo...

Ayy cuanta carreta tirada por tetas jajaja. Buenisimo. un biquiño

Manuel dijo...

Era la misma mujer con 50 años más...

Más claro, agua dijo...

La señora mayor era la cruda realidad, despertando de sus ensoñaciones al portero...

;-)

Marisa dijo...

El joven sólo tiene ojos
para la joven, la viejita
tiene que tocar el hombro
para ser vista.
La cruda realidad

Muchos besos

FERNANDO SANCHO BLANCO dijo...

El tiempo no perdona y pasa para todos. No olvidemos que la belleza es perecedera. En tu relato falta saber como reaccionó el joven portero, aunque cada cual que deje volar la imaginación.
Gracias y un saludo.

Dr.Mikel dijo...

Esa chica de piernas largas, tendrá problemas con sus rotulianos.

darinka dijo...

La belleza va más allá del tiempo .

Larisa dijo...

Bendito sentido de la vista, que nos aproxima a la belleza.

Bicos, heroína gallega.

Alma naif dijo...

Acabo de llegar... pero al leer esto quise darle un toque de humor a mi comentario... no estaría bueno que la ancianita divina se pusiera una minis???
A lo mejor asi....
Quien sabe no???
Besos Alís bonita!!!

zeltia dijo...

Luego se quejan los taxistas...!
que atiendan el negocio, coño.

Chousa da Alcandra dijo...

En quen dixo que a "dama" non era unha vella tamén?.
Os ollos (de homes e mulleres) son cabalos desbocados con vida propia.

Bicos transportados

Belén dijo...

Hoy justo me comentaba un paciente sobre la invisibilidad de los que nos vamos haciendo mayores... yo acabaré vistiendo de drag queen jajajajajaj

besicos

Lucrecia Borgia dijo...

Cuando envejecemos, la belleza se convierte en una cualidad interior.

besos

Luis Cóngrio dijo...

Ya sé que lo has dejado abierto adrede, para que nos comamos el coco.
Bien; yo quiero imaginarme que la estirada de las piernas largas es despreciada, al doblar la esquina, por alguien por quien se interesaba de verdad.
Miserable resentido que es uno.

merce dijo...

Breve, real y certero este relato.

Así es ...!!!


Muy bueno Alis.

Un abrazo

MAR dijo...

Estoy con Lucrecia, la edad es algo que a todas nos llega además, para mi la gente linda por dentro lo es siempre por fuera y el amor NO TIENE EDAD.
Besos para ti.
mar

Luis dijo...

Lamentablemente frente a una mujer hermosa y de largas piernas todos nos volvemos invisibles (digo lamentablemente porque es una muestra de nuestro machismo racalcitrante).
Un abrazo.

Duschgel dijo...

Ya me imagino al portero escuchando música celestial, al compás de la minifalda. Y viene la anciana con sus dedos y le raya el disco.

Albino dijo...

¡Pobre viejiña! Ni puto caso, ante unas largas piernas con minifalda. Es que los jovenes son la leche. Yo no digo nada de mi, porque si la portería y e texi fueran ocupados por mujeres, y quien salía del hospital un galan hollywoodense, yo seria el viejo.
Besos

Horacio dijo...

Coincido con varios comentarios: Esa mujer también será vieja y de nada servirán las piernas largas ni el aire de suficiencia. No creo que envejecer nos haga invisibles, aunque supongo que sí prescindibles.

Beso grande

MUCHITA dijo...

jajjajaa...no puedo contenerme de la risa. ¡¡Que bueno que está!!

Mercedes González dijo...

Es terrible sentir la invisibilidad!!

Besitos visibles

virgi dijo...

He pasado de la una a la otra.
La vida es dura.

Besitos

El magnetista dijo...

Un taxi.. apenas una transicion

mi beso

Espérame en Siberia dijo...

¡Qué fuerte!


Muchos besos y gracias por seguir visitándome a pesar de mi ausencia, bella. Pero que conste que todo ha sido en nombre del amor :D


¡Mucha luz!

El Dosmilypico dijo...

Al leer me he caído en la cuenta de que ese joven, ni de joven ni de viejo llamaría la atención. Seguriamente, digo yo.
Saludos.

Liliana G. dijo...

Jajajaja ¡Muy bueno, Alís!
Hay veces que nos tienen que despertar, es cuando soñamos despiertos :)

Besotes.

Myles dijo...

Así es la vida, crecer para luego llegar a ese estdo de ancianidad donde la belleza interior eclipsa todo lo demás.

Abrazos.

ODRY dijo...

Ja ja ja, lo que hacen un par de piernas, que pena tener que llegar a ser mayores y que alegría si lo conseguimos, por que eso querrá decir que estamos vivos.

Un besazo.

fonsilleda dijo...

Hace mucho tiempo (jajajajajaja) que pienso que soy así de invisible. Ahora por los años pero, me pregunto ¿y antes?.
¡Bien!.
Biquiños

VeroniKa dijo...

qué mierda no?
todavia no le encuentro nada positivo a envejecer.:P

besos ( Y NUNCA EN LOS PIES!!!!)

Maria Coca dijo...

Si es que es inconsciente la elección!!!! Muy bueno e irónico.

Un abrazo.

Nómada planetario dijo...

Real como la vida misma, el magnetismo de las piernas largas resulta imposible de desviar.
Saludos.

DANI dijo...

Que miedo me da eso de hacerme viejo. Que nos esperará? la idiferencia de la gente??

Besos asustados

paideleo dijo...

É lóxico: quen está coa filla non está coa nai.
Fóra bromas: o que contas é tan triste coma certo.

zayi dijo...

Si la viejita se hubiese puesto minifalda otro gallo cantaría...
Las dos caras de una misma moneda y una realidad, cruda pero, real...
Un besito.

el arte de sentir dijo...

Lo que se apaga con la edad no es la belleza que en todas las facetas sigue intacta si no las ganas de seducir ¿no?

LUCIA-M dijo...

Estoy de acuerdo con Toro.
Besos.

Miguel Baquero dijo...

El comentario de Toro, rápido, certero y genial

Nela dijo...

Yo tengo la esperanza que me renueven el carnet hasta muy viejita porque si no...me veo en andando a patita, ignorada, invisible,por las arruguitas ;/
Como la vida misma.
Un beso Alís.

Antonio Misas dijo...

Alis,

A todos nos gusta mirar un jardín en primavera y detenernos a observar las flores más bonitas. Todos somos un poco el portero y el taxista.
En las sociedades occidentales los viejos han perdido casi todo el valor. Muchas mujeres y algunos hombres no se resignan a verse en el espejo con las huellas del tiempo y hacen lo inevitable para que esto no se note. La Sociedad impone los valores, la imagen es uno de los más apreciados. Hay mujeres de más de 60 años que quieren seguir teniendo 18.
Hasta la Duquesa de Alba, con más de 80 quiere seguir viviendo en una perpetua primavera. Pero el tiempo y el rechazo a lo viejo hace que nos fijemos... en otras cosas.
Besos

semilla negra dijo...

A los cuarenta te conviertes es invisible a los cincuenta desapareces....es una gran mentira, te lo digo por experiencia, lo bueno que tiene la edad es que te la sopla casi todo y siempre hay un roto para un descosido....yo estoy exultante y me siento mejor que hace años y además tengo una ilusión que creía perdida, ahora no te miran por lo buena que estás sino por como eres y yo tengo eso....no creí que pudiera pasarme pero me ha pasado...no soy invisible, soy muy visible y de hecho lo noto...biquiños como dice Aldabra

Steppenwolf dijo...

Muy divertido Alís.

MarianGardi dijo...

Todo el mundo busca con los ojos la belleza exterior.
Estoy muy ocupada organizando el IV Encuentro de poesía en Granada es por ello que he tardado en llegar.
Un abrazo

1600 Producciones dijo...

Valió la pena el intento... solo resta pedir el taxi y esperar otras piernas largas...

Saludo y beso.

Elizabeth dijo...

jaja....piernas largas.....

besitos

Ojosnegros dijo...

Yo no querría envejecer nunca, nunca.
Besos.

Fiebre dijo...

Nos quedan dos telediarios Alís.
Y me he "reenamorado" de Paseante.

Nunca dejé de quererlo de todas formas.

rafarrojas dijo...

Comentario de comentarios:
me gustó el que plantea el cuento subrealista de que la joven y la vieja fueran la misma persona.
El de Paseante, que recuerda el deber moral de superar la respuesta instintiva.
Y el de Zayi, que he entendido como que el encanto y el horror son dos posibles formas de atraer la atención.
Yo nací invisible, así que eso que llevo hecho para luego.
Besos