Gracias, Claudia

miércoles, 26 de octubre de 2011

Distanciamiento


Fotografía: Paco de Alcaudete

- Tú ya no me quieres.
- Claro que sí. Y te deseo.
- Si fuera así, me dedicarías tanto tiempo como antes.
- Es que tiempo es precisamente lo que no tengo. Pero pienso constantemente en ti.
- Eso dices, pero ¿cómo puedo estar seguro de ello? ¿Y de qué me sirve si tus manos no lo reflejan?
- Debes creerme, porque es la verdad. En todo caso, tú tampoco estás demostrando quererme. Nunca te acercas a mí.
- Eso es porque ya me cansé. Desde hace un tiempo siempre debo buscarte yo. Y aún así, en la mayoría de las ocasiones no obtengo respuesta por tu parte.

Ella guardó silencio, porque quien calla, otorga. Sabe que él tiene razón y no tiene valor ni moral para desmentirlo.
El relato, por su parte, y tras desahogar su rabia, continuó durmiendo bajo el polvo del teclado.