Gracias, Claudia

lunes, 14 de octubre de 2013

Haciendo turismo


Fotografía: Idana Gómez

Andrés aprovecha su trabajo como camarero del restaurante italiano del hotel para contactar con huéspedes y ofrecerles sus servicios de guía turístico privado a un precio mucho más conveniente que los “tures" oficiales: un día (su día libre) recorriendo los lugares más pintorescos de la isla en su jeep particular. Aprovecha el momento del café para sacar su teléfono móvil y mostrar fotos de un paseo anterior, haciendo descripciones apasionadas de los diferentes paisajes retratados. Todos iguales, y solitarios. 

- Lo que sí tengo que pedirles es que como lo hago sin pagar impuestos, para poder abaratar el precio, no puede saberse. Por favor, no lo comuniquen al hotel. 

Laura y Simone, que llevaban varios años viviendo en países diferentes, habían decidido juntarse en una isla del Caribe para recordar viejos tiempos. Ambas extrañaban las noches de juerga, las largas conversaciones, las risas y la complicidad que las habían hecho tan amigas. Resucitar esos recuerdos en una playa paradisíaca les había parecido un plan perfecto. Y lo estaba siendo. 

Nadie supo a dónde fueron aquel miércoles que salieron tan temprano hacia la parada de autobús de enfrente. La dirección del hotel dio aviso a la Policía porque le pareció extraño que dos huéspedes abandonaran varios días el recinto dejando sus pertenencias en la habitación. 

Dos meses después, el jefe de la Policía isleña informó en rueda de prensa que no había pruebas concluyentes para esclarecer la desaparición de dos jóvenes extranjeras en la isla, pero todo apuntaba a que decidieron buscar una playa solitaria y, de modo accidental, se ahogaron en el mar. No descartó que tuvieran cierta veracidad los rumores que insinuaban que se trataba de un suicidio en pareja por motivos sentimentales. 

Después de la rueda de prensa, el responsable policial tuvo que enfrentar en privado la furia del gobernador.

- Detenga de una vez a ese hijo de puta. No podemos disimular más muertes y desapariciones. Si se descubre que hay un asesino en serie en la isla, cundirá el pánico y no vendrá nadie más. Y le recuerdo que aquí TODOS vivimos del turismo. 


27 comentarios:

De barro y luz dijo...

¡Cuántos casos debe de haber en la realidad parecidos a los de tu historia!
Podrías decir el nombre de la isla...para no ir, por si acaso :)


Bss

MAR dijo...

Pero que bueno el post, quede impresionada!!!
Besos y abrazos y paísajes soñados con buen final.
mar

Lucrecia Borgia dijo...

Cuando la policía lo detuvo,
Andrés confesó: "Yo no quería hacerles daño. Solo quería matarlas..."

besos

Taty Cascada dijo...

¡Ay Alis!, ¡cuántas muertes! han sido encubiertas por asesinos que actúan en las sombras, amparados en el miedo del resto que observa que sus negocios pueden mermar o desaparecer...Un relato demasiado real.
Abrazos todos.

TORO SALVAJE dijo...

Seguro que han pasado cosas parecidas.

Besos.

Antonio Misas dijo...

Estupendo guión para un Teleflim de sabado por la tarde. Fantástico Alis.
Besos

moderato_Dos_josef dijo...

Los casos más comunes de asesinos en serie que conozco son los de los dictadores como FRanco -por poner un ejemplo- y jueces de la dictadura. Esos si que eran verdaderos asesinos en serie encuebiertos.

Muy buen relato Alis!

Un abrazo.

Marisa dijo...

Mientras ellos
viven del turismo,
los turistas mueren.

Muy real y pardógico

Un beso

MAGAH dijo...

Lo que no se dice para cuidar lo "aparente", los negocios, hasta que se acaban.

Me gustó mucho la manera de contarlo.

Beso

Bubo dijo...

Lo peor de las aventuras es que pueden ser la última. (Claro que eso también puede pasar el día más rutinario de tu vida.)

Raposo dijo...

Muy bueno. Podría valer para guión de una película.

Steppenwolf dijo...

Vaya! metida en la novela negra, no tienes limites, eh? Parecidos casos podemos verlos en todos los sitios, si aparece un tiburón en la playa, tenemos que tener discreción, no vayamos a ahuyentar a los turistas. Si hay riesgo de un terremoto o de la erupción de un volcán, las autoridades dicen que no hay ningún peligro y así hasta el infinito. Las autoridades, eso si que me da miedo.
Un abrazo Alís.

XuanRata dijo...

Quien sabe: en ciertos casos para que los paisajes sean solitarios y atractivos tal vez sea necesario eliminar a algún que otro algún turista...

Un abrazo.

virgi dijo...

Buscamos la felicidad en lugares lejanos, teniéndola, tal vez a unos pasos...aunque los asesinos también están más cerca de lo que creemos.
Besos besos

Aldabra dijo...

da mucho que pensar, Alís, has dado en el clavo con un tema real tan penoso, y por desgracia, tan frecuente: las desapariciones... siempre me ha dado muy mal rollo... claro que leyendo el relato las protagonistas debieran haber sido más precavidas... ya sabes el refrán de "mujer precavida vale por dos"

les hubiera ido mucho mejor.

biquiños,.

Chousa da Alcandra dijo...

Conclusión: mellor que te maten con factura!

Bicoss

Raúl dijo...

Las islas, que tiene un peligro increíble...
Muy buen relato, Alis, y gracias por tus comentarios.
Besos.

Alís dijo...

De barro y luz: El turismo mueve mucho dinero, y dicen que el dinero todo lo puede, así que no me extrañaría. Pero no dejes de conocer islas por eso, vale la pena correr riesgos. Besos.

Mar: Muchas gracias. Besos y abrazos para ti.

Lucrecia Borgia: Si pudiera elegir, elegiría que me matasen sin hacerme daño. Besos.

Alís dijo...

Taty Cascada: Me temo que podría ser real, aunque éste es sólo fruto de mi imaginación. Abrazo fuerte.

Toro Salvaje: Y más que pasarán, tal y como están los tiempos. Besos.

Antonio Misas: ¿Con Matt Damon de protagonista, decías? jajaja. Gracias. Besos.

Alís dijo...

moderato_Dos_josef: Esos sí que fueron encubiertos, pero el tiempo acaba poniendo a cada uno en su lugar. Eso espero. Gracias. Un abrazo.

Marisa: En todo caso, si son muchos los turistas que mueren, se les va a acabar el cuento. Mejor que los protejan. Bicos.

Magah: Business are business, ¿no? Muchas gracias y bienvenida. Beso.

Alís dijo...

Bubo: Por eso hay que vivir intensamente cada momento, por si es el último (que puede pasar). Un beso.

Raposo: Gracias. Unha aperta.

Steppenwolf: Coincido contigo en que las autoridades son las que más miedo dan. Gracias. Un abrazo.

Alís dijo...

XuanRata: jajajaja, supongo que hay métodos más pacíficos. O debería. Un abrazo.

Virgi: En cualquier lugar podemos encontrarnos un asesino. No por eso tenemos que dejar de disfrutar, sólo ser precavidos. Besos.

Aldabra: Sí, a mí también me extraña que haya tantas desapariciones sin respuesta. Biquiños.

Alís dijo...

Chousa da Alcandra: jajajaja, fíxome gracia a túa conclusión. Pero ten algo de base: polo menos, temos a quen reclamar. Bicoss

Raúl: El peligro está en todas partes. Gracias por tu visita. Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Me hiciste pensar en un episodio de Mentes criminales...
Antes que nada el business.
Besos!

Alís dijo...

La Zarzamora: La Zarzamora: Y no es nada personal. Lo que manda, manda.
Por cierto, eso de recordarte Mentes criminales, ¿es bueno o es malo? Besos

Zeltia dijo...

mamaíña que medo.
menos mal que nunca vou a illas paradisíacas...!

Alís dijo...

Zeltia: Deberías animarte. Vale a pena correr o risco. Bicos