Gracias, Claudia

jueves, 12 de diciembre de 2013

No etoi


Fotografía: Alís Gómez

“No etoi”, dice mientras coloca sobre sus ojos sus manitas que apenas los cubren y dejan asomar por una orilla sus largas pestañas. Lo dice convencida de que ese simple gesto la hace desaparecer, de que si ella no ve tampoco nadie puede verla, como si toda su ternura pudiera ocultarse tras unas manos tan pequeñas.

La miro mientras le pregunto dónde está y deseo volver a tener un año para creer con la misma confianza que esconderse incluso de uno mismo es así de sencillo, que puedo alejarme de la realidad con un simple gesto, que puedo espantar todos los miedos, los dolores y las rabias en un segundo, que puedo borrarme por un rato, y conmigo la angustia.

“No etoi”, repite, ahora más alto porque quiere que la encuentre. Casi no puedo verla porque las lágrimas me lo impiden. Y cierro los ojos con fuerza y los oculto tras las palmas de mis manos, convencida de que esta vez lo lograré.

No estoy. 

25 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Ayyyyyyyyyyy Alísssssssss, que se te ha llenado de baba el post...

:)

Besos.

Food and Drugs dijo...

Encima de que les debemos la vida, nos quieren. Así son las madres.
;-)

LA ZARZAMORA dijo...

Puedes, puedes...
¿Ves? Yo tampoco toi...
:-)

Besos, Alís.

Clepot dijo...

Querida Alís:
No creo que me recuerdes, pues hace ya mucho que no ando en estos mundos, pero soy Hugo Coopel ("Tontuna tras tontuna"). Allá por el 2011 seguía tu blog con mucho entusiasmo y cariño,y tú, el mío. Hoy he decidido echar la vista atrás y ver qué se me pasaba por la cabeza en aquellos tiempos y he vuelto a leer esos bonitos comentarios que me dejabas en cada entrada. Me seduce la idea de volver a escribir. Seguramente borre todas las entradas, edite aquellas que más me gustan y las vuelva a publicar con otras nuevas, aún no sé.Ahora me veo más maduro (he crecido, nunca he tenido la edad que contaban mis historias, como claro estaba...) y ya siendo universitario de verdad he dejado de tener faltas de ortografía (porque cómo escribía por aquel entonces... tela...).
Pues eso amiga, me alegra saber que sigues escribiendo (e igual de bien que lo hacías) me seguiré pasando por aquí y espero que en un futuro próximo puedas hacerlo tú por el mío.
Un bico e unha aperta.

Lucrecia Borgia dijo...

Por alguna razón que nadie conoce, la naturaleza castiga a los niños haciéndolos crecer.

besos

MAR dijo...

Yo lo hago hasta el día de hoy :)
Besos y abrazos, muy lindo tu post!!!!!
Que seamos niñas eternas aunque pase el tiempo.
mar

Antonio Misas dijo...

Las manos que nos ocultan, mientras crecemos, se van convirtiendo en eso que llaman autoengaño y que con ello, nos seguimos ocultando de la realidad cuando no queremos estar en ella. Nos ocupamos de no estar cuando no queremos sufrir, afrontar miedos y problemas como dices.
Las manos con las que no nos dejaremos de esconder nunca, las que muestran los niños, nos sirven para seguir estando cuerdos, para borrar todo eso que nos llevaría a la locura, y nos evitan sufrimiento. No estamos.

Bubo dijo...

¡Enternecedor! Triste y... con un puntito de esperanza. Porque si no... va a ser difícil de seguir.

De barro y luz dijo...

¡Qué ternura!
Y..... ¡Ya toiiiiiiii! :)

Bss

Milena dijo...

Puede ser esa una manera de empezar a mirar de frente "lo que hay"… cerrando los ojos físicos, pero abriendo los ojos del alma poquito a poco… sin juicio, sin expectativas…

Besos

virgi dijo...

Ojalá pudiéramos conservar algo de esa pureza, querida Alís.
Un abrazote

Boris Estebitan dijo...

Hola, que tengas un lindo mes Navideño, un gusto pasar por tu genial blog, felicitaciones, te invito de forma cordial a que visites en el blog de Boris Estebitan y que leas un poema escrito por mí titulado “El guerrero Pegaso”, puse mucho de mí en ese poema, feliz finde.

paideleo dijo...

Candosomos pequenos no "tamos" pero a vida apréndenos que hai que "tar" para o bo e o malo.

Miguel dijo...

¡Bendita infancia! El poder de la infancia hace que el mundo sea mágico. Después, los años nos hacen ver que la realidad borra toda la magia...

Un beso.

Zeltia dijo...

Ese gesto refleja muy bien ese deseo. Y no es sólo por esa inocencia que a veces me hubiera gustado volver a la infancia.
Aunque quisiera entonces vivir una vida distinta.

Zeltia dijo...

Me gusta mucho la foto :)

Chousa da Alcandra dijo...

A maxia da infancia é así de marabillosa. Para que raio medraremos?

MAGAH dijo...

Precioso texto Alis, dices con suavidad el dolor y la bronca e invitas a entender sin vueltas lo que significa querer desaparecer.

Es bello a pesar de todo, hay una vuelta que lo pone en el mismo lugar que empezó y lo completa.

Felicitaciones por el logro. Humilde opinión, claro.

Rita dijo...

Muy tierno tu texto.
No podemos desaparecer tras las manos, el mundo de los adultos no es tan mágico como el de los niños, pero como ellos, también tenemos derecho a evadirnos y escapar, huir o escondernos cuando a uno no le apetece que el mundo siga dando vueltas. Y mañana será otro día y volveremos a jugar.
¡Muchos besos!

Alís dijo...

Toro Salvaje: Hiciste bien en percibir humedad, pero era de lágrimas, no de baba. :) Besos

Food and Drugs: Nadie nos querrá nunca más que ellas, aunque últimamente me ha tocado ver excepciones. Bicos.

La Zarzamora: Pues sigo intentándolo. A ver si en una de éstas... Gracias. Besos, Eva.

Alís dijo...

Clepot: Claro que te recuerdo!! Me alegra verte de nuevo. Así que hacías trampa, ¿eh? Pasé por tu casa y volveré con más calma, pero a ver si le prestas más atención, que hace tiempo que no actualizas. Bicos.

Lucrecia Borgia: Algo malo habrán hecho, dirían algunos. Supongo que será para dejar sitio a los siguientes. Besos.

Mar: Yo lo intento, pero no consigo desaparecer por muchas ganas que tenga. Besitos.

Alís dijo...

Antonio Misas: Pues yo no lo consigo, finjo no estar, finjo que puedo ocultarme, incluso lo intento en serio... pero sigo estando y todas las circunstancias que me llevaban a esconderme también. Tal vez algún día lo logre. Besos.

Bubo: Gracias. Me agarro a ese puntito de esperanza que, al menos hoy, buena falta me hace. Besos.

De barro y luz: Gracias. No dejes de estar. Besos.

Alís dijo...

Milena: Esa sería una buena alternativa. También lo voy a intentar. Besos.

Virgi: Lo más difícil de conservar, o a mí me parece así, es la inocencia, la candidez. Nos la van arrancando a palos. Besos.

Boris Estebitan: Bienvenido y gracias por tu visita. Un saludo.

Alís dijo...

Paideleo: Sí, xa se encarga ela de que non nos escaqueemos. Unha aperta.

Miguel: Menos mal que de vez en cuando nos da una pizquita de magia para que podamos aguantar el tirón, de no ser así no habría cuerpo que lo aguante. Besos.

Zeltia: Estos últimos días he sentido como nunca la necesidad de volver a la infancia, supongo que en busca de ese abrazo en el que te sientes a salvo de todo. Pero hay que tirar p´alante. Gracias, la foto completa es aún más bonita. Bicos.

Alís dijo...

Chousa da Alcandra: Si o pensas ben, verás que medrar tamén nos amosa situacións marabillosas que son impensabeis na infancia. Supoño que algo compensa. Bicoss.

Magah: Gracias. Siento que me has descubierto del todo. Un abrazo.

Rita: Por lo menos, tenemos derecho a intentarlo mientras seguimos esperando ese otro día. Besos.