Gracias, Claudia

lunes, 16 de marzo de 2015

Dejar huella


Fotografía: Rodney Smith


Tú crees que dejas huella, pero es más que eso. Es peor que eso. Siento no sólo tu huella. Es tu zapato, tu pie, tu peso entero sobre mí, imborrable.

Cuanto más te alejas, mayor es la presión, de tu recuerdo, de tu aroma todavía presente, de tu ausencia y del silencio acordándose de nosotros.

Lo has vuelto todo al revés. Tanto, que cuanto más te alejas más creces, y más minúsculo soy yo.

Minúsculo y tonto. O sordo. Porque no te oí. No te escuché, distraído en el mensaje que lanzaban tus ojos y tu escote, cuando tus palabras me advertían de que acostumbras a dejar huella. Y te sentías orgullosa.