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martes, 18 de diciembre de 2018

Las que me habitan



Ya no puedo esconderme. Y creo que ni quiero. 
No importa el nombre que adopten, en qué historia se involucren o la suerte que tengan.
Todas son mujeres que me habitan.
Y ellos, y lo sabes, son los hombres que te habitan.

Soy Laura, la que se muere por que desees saber todo de ella y amarla tal cual es, y encuentra en ti la escucha, la búsqueda, la ternura y el cobijo; Soy Alicia, que se muere de a poco viendo cómo el otoño avanza inexorable hacia el invierno de su vida y encuentra en ti el sueño de los brotes de primavera; Soy Susana, resuelta y juguetona, puro verano, que se muere por que leas sus pensamientos y te reconozcas en ellos, y encuentra en ti un espejo de sus miedos y sus anhelos.
Todas son mujeres que me habitan.
Y en ti, lo sabes, habitan todos sus hombres.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Quizás mañana


Fotografía: Falsaria

- Quizás mañana
- Ya. Te duele la cabeza, ¿no?
- No, no es eso.
- Mira cómo estoy. No me dejes así.
- En serio, no puedo. No insistas.
- Venga, cariño. Sabes cuánto me gustas y cómo me pones…
- Ya sé. Ya sé. Cada cosa que hago emana una pulsión de sensualidad y bla, bla, bla
- Todo lo que te digo es verdad.
- Te creo. Mejor dicho, creo que así lo sientes, pero no me siento sensual. Ni bonita. Ya no…
- ¿De qué hablas?
- Me estoy poniendo mayor, gorda, flácida… No soporto verme desnuda.
- ¿Qué dices, tonta? Estás cómo siempre. No, mejor. Estás tan bella como siempre y más sabia.
- ¡Tú quedaste anclado al pasado! Y hace ya tantos años del pasado…  
- Venga, que hoy es tu cumpleaños. Celebrémoslo.

Las manos de Francisco eran más elocuentes que sus palabras. Ellas convencieron a Alicia. Mejor dicho, la derritieron. Y de nuevo, por un rato, ella volvió a sentirse bonita y sensual.