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domingo, 17 de mayo de 2020

Morriña... de min


Fotografía: Paco Canosa
 
…Nacim já velho neste banco ao sol,
e aquel que outrora fum morreu em mim,
e sinto-o como um outro
que nom herdei, pois nada tenho del… 
Ricardo Carvalho Calero

Tan lonxe e tan dentro, 
tan allea es cando tan miña fuches.

Neste solpor da vida distanciada  
das rúas que me recoñecen, 
do vento que xoga a despeitearme, 
do teu riso que é meu lar, 
afogo un pranto que non cala 
e finxo un sorriso, mentireiro e mal pintado, 
que non sabe gardar os segredos.

E afúndome agora 
nesta morriña que me di que te quero, 
nesta saudade que me di que te perdín.

.....     .....     .....

…Nací ya viejo en este banco al sol,  
y aquel que otrora fui murió en mí, 
y lo siento como otro 
que no heredé, pues nada tengo de él… 
Ricardo Carvalho Calero

Tan lejos y tan dentro, 
tan ajena eres cuando tan mía fuiste.

En este atardecer de la vida distanciada  
de las calles que me reconocen, 
del viento que juega a despeinarme, 
de tu risa que es mi hogar, 
ahogo un llanto que no calla 
y finjo una sonrisa, mentirosa y mal pintada, 
que no sabe guardar los secretos.

Y me hundo ahora 
en esta morriña que me dice que te quiero, 
en esta saudade que me dice que te perdí.
 

sábado, 14 de marzo de 2020

Te pido perdón


Fotografía: Kültür Tava 



Te pido perdón, en público, por convertirte en la obsesión necesaria para abstraerme de tanto fracaso. Para librarme de la culpa, de la ignorancia, del miedo y la vergüenza. Culpa por las decisiones tomadas y por las postergadas. Te pido perdón por haber creído que podíamos acompañarnos a transitar la pena. Te pido perdón por hacer más caso a tus palabras que a tus actos, cuando mentías, y al revés, desoírte cuando decías la verdad para anclarme en tus gestos. Siempre te contradecías y yo escuchaba lo que me convenía. Te pido perdón, pues, por mi sordera. Y por la ceguera, teñida de rabia a veces y otras, de la más profunda de las gilipolleces. Te (me) pido perdón por haberme dejado arañar la dignidad en más de una ocasión. Y por no olvidarte inmediatamente después. Te pido perdón, por ello, por no haber aprendido a distinguir tus momentos, cuándo ansiabas la cercanía y cuándo te cubrías de púas. Te pido perdón por no haber sabido mostrarte mis intenciones, por caer en las tuyas y perder ambas después. Te pido perdón por no haber marcado mi territorio a tiempo y permitirte transgredirlo más de una vez. Y de dos. Te pido perdón si por mi causa has tenido que pagar por tus pecados. Te pido perdón por pecar contigo, sin arrepentirme (aún). Te pido perdón por permitirte creer que bebía los vientos por ti. Te pido perdón por dejar que lo usaras en mi contra. Te pido perdón por no haber puesto los puntos sobre las íes cuando aún estábamos a tiempo. Te pido perdón por el desastre en que me (has) he convertido. Te pido perdón por haberte mostrado todas mis sombras, con tanta luz aún por descubrir. Te pido perdón por pensarte, como quien no deja partir a un fantasma. 

Te (me) pido perdón.