Gracias, Claudia

viernes, 13 de septiembre de 2019

Dulce condena (encadenada)




Querría empezar por el color de tus pupilas
pero me borro cuando me asomo a tus ojos
y al vértigo que siento si desvías la mirada.
Me aferro, me sumerjo, me pierdo en ella
y a través de ella, me encuentro de nuevo.

Querría empezar por el tacto de tu caricia
y de como inconscientes tus dedos erizan mi piel 
El repiqueteo de tus yemas tocando mis notas
deslizándose, afinando y tocándome siempre bien.
Eres luthier de mi cuerpo templando mis cuerdas,
y la repentización del pentagrama vacío de nuestra existencia...

Querría empezar por donde sea (que sea) tuyo
que delimite en tiempo y espacio lo que (sea que) quieras darme
que me condene a encadenarme de manera perpetua
a esta (tuya) dulce condena.

                                Alís y Laura

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Mi mano


Fotografía: Pinterest

Estoy segura de que notaste mi respingo. El roce distraído de tu mano en la mía me tomó desprevenida, con la guardia baja. Me asaltaron repentinos los recuerdos de tantos roces anteriores… las caricias, los pulsos y alguna herida.

Recordé la humedad de tus lágrimas más amargas, que con esta mano enjugué. La suavidad de la piel de tu mejilla penetrando y modificando mis huellas dactilares. El cálido tacto (a ratos fuego) de tu cuerpo en mi palma, piel a manos llenas e igualmente ávidas. La firmeza de tus ganas concentradas y acumuladas, agradecidas de mi memoria y mis olvidos. La fría dureza de tu espalda cuando era la del rechazo. Y la gélida amnesia de la distancia sostenida en el tiempo.

Todo eso, de golpe, por sorpresa. Fueron, en uno, todos los roces anteriores. 

¡Tanta vida en un roce distraído!

Estoy segura de que notaste mi respingo…

¿Cómo habrás sentido tú el roce de la mía?

lunes, 9 de septiembre de 2019

No me mires


Fotografía: Levitation- Natsumi Hayashi

No me mires. Cierra los ojos antes de que el pudor me amordace. Sales ganando. Confórmate con mirar con la piel, o podría(s) perderme entera. Ya sabes, peor es nada. Y yo, al contrario de los bebés cuando juegan, cuando no veo sí estoy. Ciega de presencia.

No me mires. Cierra esos ojos antes de que me queme con ellos. O no… No te conformes con nada. Desea(me) siempre más. Desafíame. Acompáñame a dar un paso más, cada vez. Invítame a bailar todas las músicas que nos suenen, que nos hablen. En volandas de ti.

No me mires. Cierra los ojos… 

O no.


Epílogo:


Mira, sí. Mira
la locura que desatas.
El rubor de mi atreverme.
El cansancio de lograrlo.

Este brillo suicida de mis ojos
deseando naufragar en los tuyos.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Otoño gris


Fotografía: Juncal Cacho

Todo me lleva a ti
en este otoño 
que se ha vuelto gris
a fuerza de silencios
invernales, gélidos,
letalmente afilados.
Inclemente frialdad
que desdibuja el camino
sin salida, sin opciones, 
que me lleva a ti
en este otoño
que se ha vuelto gris
a fuerza de silencios.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Hazme una foto


Fotografía: unacitazionealgiorno.com 

- Te gustaba hacerme fotos todo el tiempo.

- ¿Cómo evitarlo? A ti te gustaba andar desnuda.

- …

- …

- ¿Trajiste la cámara?

martes, 3 de septiembre de 2019

S.O.S.


Fotografía: Alís Gómez

El viento sacude las hojas del canelo, que a su merced reaccionan jugando con la luz del Sol, emitiendo destellos que más que hablar, gritan. Tres puntos, tres rayas, tres puntos… Y no tengo claro si interpreto su mensaje o si estoy lanzando el mío.

Tanta deriva me nubla la mirada, apenas ya con fuerza para agarrarme a cualquier resto de naufragio que encuentro, sin darme cuenta de que el mar maneja a su antojo cualquier despojo de un pasado, glorioso sí, pero roto y hundido. Y a mí con ellos.

Tanto desierto me resecó, hasta el tuétano, y tan seca el alma que apenas si puedo reptar por los tiempos que me tocan; alucinada me aferro a cada trampa que dibuja la ilusión sin percatarme de cómo me entierro en esta arena movediza. Y muero, deshidratada.

El viento sacude las hojas del canelo. Y envidio esa fragilidad que danza con la adversidad y logra sobrevivir a los embates de la vida, llamada viento, mar o desierto. 

Mientras, transito este desaSOSiego.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Soñar


Imagen: "The blue room", de Suzanne Valadon

Aún no he soñado contigo,
pero no debe de faltar mucho.
;)

Sueño el vértigo, el mareo de habitar la vorágine de este ciclón en que se convirtió esto a lo que tanto cuesta ponerle nombre. Y sin gobierno, apenas la estela de una ilusión de control. 

Sueño la ola, la humedad de saberme sumergida en esta tibia marea que fluctúa indecisa del refugio al deseo, y viceversa. Descansar en la armonía de fluir, aún sabiendo que las olas siempre rompen.

Sueño posible lo imposible, la confianza en lo que nace a corazón abierto, el milagro de sentirme cuidada y cuidando, la certeza de que todo el futuro está por delante por más largo o corto que sea. 

Nada es imposible en el futuro.

Ni soñar.