Gracias, Claudia

lunes, 20 de mayo de 2019

Volver a casa



- Es bonito volver a casa y reencontrarme con tu abrazo. Ese torpe abrazo que a veces me sabe a remanso, abrigo o paraíso, y a veces a vencido, caduco y atrasado.

Fernando escucha porque le gusta escucharla cuando ella abre el corazón, por la vía del desgarro o la vía de la confianza plena. 

- Te he sentido presente durante todo el viaje, pero extrañaba este momento en el rincón del sofá en que escucho tus palabras y el latido que las sustenta.

Fernando ciñe un poco más ese cuerpo que ya echaba de menos, para inmortalizar en la memoria esa placentera sensación límbica.

- La distancia nos sienta bien, por esa deriva de añorar lo que no tenemos. Ese deseo que lo mismo alimenta el hambre de tenerte que se convierte en herida abierta.

Fernando libera esa frase que lleva ya un buen rato atragantándolo, luchando por salir.

- Te he echado de menos.

Laura se refugia de nuevo en sus brazos. 
Y suspira.

jueves, 16 de mayo de 2019

Explora(me)


Fotografía: Josep María Cañellas 

Explora, indaga, averigua la respuesta de mis arcanos... no tengo ya secretos para ti, expuesta, entregada. Seca mi fuente que desborda y luego llénala de ti. 

Quiero que tus olas me asolen, que no quede un espacio sin tu esencia y tu presencia, que no pueda ni un milímetro de mi piel escapar de tu sabor, de tu aroma... que me sacie tu emblema y me preñe tu poesía. 

Que domine tu deseo mi entregada geografía. 

Y con esa promesa cumplida en mi seno  
te entrego mi río, mi risa y mi delirio.

lunes, 13 de mayo de 2019

Alma bella



Todas las almas son bellas, si les das el tiempo suficiente para mostrarse. Lo repetía todos los días desde que se hizo adicta a aquel café del barrio que le descubrió su prima. “Tenemos que ir al Café de los Besos. Por un rato es como estar enamorada”. Y Marina a nada amaba más que a la idea de enamorarse.

La primera vez quedó tan sorprendida que no supo reaccionar. Sólo dejarse llevar. Al traspasar la entrada no vio más que parejas besándose. La pasión podía oírse a pesar de la suave música de fondo. Se sentó con su prima en un rincón y permanecieron en silencio, observando el amor manifestándose en todas las mesas. Hasta que llegaron aquellos dos chicos.

En cuanto las vieron solas, se acercaron a ellas. El instinto, el destino o el orden de llegada fueron el azar que repartió las parejas. Sin mediar palabra, en cuanto estuvieron sentados, Marina recibió su primer beso. La sorpresa facilitó la entrega. Y lo disfrutó.

Como disfrutó los de los siguientes sábados, cada semana con diferentes jóvenes que también acudían al Café de los Besos para sentirse amados por un momento. El más lindo de la semana. Nunca había repetido hasta aquella tarde que vio a su primer amor sentado, solo.

Se sorprendió de su propia determinación cuando se descubrió tomando entre las manos su cara para rozar los labios con la calidez del reencuentro y la prisa del deseo. El la interrumpió:

- ¿Podríamos hoy también hablar? ¿De nosotros? ¿Conocernos?
- Claro, tengo mucho tiempo. Por lo menos hasta mañana.


Epílogo (prescindible): 

Por primera vez se reconocieron al juntar sus labios. Durante un largo rato siguieron derribando barreras, abriendo sus almas, dejándose entrar… hasta que tuvieron que volver a la superficie para respirar.

- ¿Lo compartirías conmigo?
- Sí. Te ofrezco la vida entera, para empezar.

sábado, 11 de mayo de 2019

Torpe



De rojo sangre engalano
cada paso que nos une.


Te acercas. 

Torpe, 
torpe, 
torpe. 

Y a mí me conmueve tu inocencia. 

Me funde tu luz.

Y dejo que te acerques.

Torpe,
torpe,
torpe.


Entrada 100 en este enésimo retorno. Estoy contenta de navegar entre letras, reencontrar viejos piratas, descubrir nuevas sirenas... Con la ilusión de la primera vez. Y torpe, torpe, torpe.

jueves, 9 de mayo de 2019

Espacio


Fotografía: Vlad Artazov

Sabes que te estoy dando espacio, ¿verdad?

No creas que no me doy cuenta de que no estamos bien. Estás dudando. Incluso deseando irte. Y me aferro a que algo hay que aún no te has ido. Y confío en que ese algo soy yo.

Si me permitiera la honestidad, admitiría que me alegran tus dudas. Prefiero, antes que ser acto de fe, ser el resultado de tu elección, el lugar en que deseas quedarte.

Doy un paso atrás, al amparo del miedo, y observo tu zozobra conteniendo el impulso de intervenir. Simulo distracción para no morder tu libertad. Y me encomiendo al milagro de lo que siento.

A veces nuestras miradas se encuentran. Se reconocen. Incluso se buscan. Y por fin respiro. 

Respiro el aire que llena el espacio que nos separa.

martes, 7 de mayo de 2019

Encontrar la paz



Encontrar la paz.
Probarla.
Cogerle el gusto.
Desearla.
Sentirla escurridiza.
Buscarla.
Perderla.
Recuperarla.
Descansar en ella.
Dejarse mecer.
Paladearla.
Temer a no tenerla.
Necesitarla.
Extraviarla en el miedo.
Y vuelta a empezar.

Encontrar la paz…


¿Aún no ves que te amo?

domingo, 5 de mayo de 2019

Capaz de (casi) todo



Pídeme la Luna. Te la entrego cada noche cuando al verla le pido que vaya a tu lado a contarte cómo me tienes. 

Pídeme la vida. Ya es tuya desde que tu alma se prendió, imperdible, a mi corazón y ya no me sirve sin ti. 

Pídeme mi cuerpo, que sólo es consciente de su existencia en tus caricias y en el contacto de tus labios. 

Pídeme los textos. Son todos para ti porque mis verbos dejan de conjugarse si tú no eres el sujeto y el complemento. 

Pídeme los versos, y todos los besos, porque me esquiva la poesía sin la rima de tus labios y la métrica de tus manos. 

Pídeme el tiempo y el espacio, porque llena tu nombre cada segundo y cada milímetro en que me muevo y en que soy. 

Pídemelo todo… porque soy capaz de todo, menos de olvidarme de ti.


- ¿Te gusta?
- No puedes escribir esa última frase.
- ¿Por qué no?
- Porque no es tuya. La has escuchado en una película.
- Pero resume perfectamente lo que siento. Yo no sabría decírtelo mejor.