Gracias, Claudia

martes, 28 de octubre de 2014

Qué pena?




Hay un reloj que en la noche suena como pasos.
Hay una puerta que se abre sola, cuando le da la gana.
Hay también burbujas, de las de plástico, que suenan solas como si un niño las estuviese apretando.
Hay, claro, un gato gordo paseando pesado sobre el tejado al que no sé cómo subió de lo gordo que está.
Hay (me olvidaba) una pelotita rodando de repente sobre la mesa, lenta, un tramo corto.
Hay ruidos en la calle silenciosa, voces que parecieran sonar al oído, muy cerca.
Hay visitas que de pronto, con cara de sorpresa, o asombro, o susto, o diversión (que cada cual ve lo que ve como lo ve), preguntan: ¿Aquí penan?
¿Qué pena aquí?
¿Qué hay?
¿Será que hay miedo?

12 comentarios:

idana dijo...

Cualquier situación similar a la realidad es mera casualidad... Me encanta.... Besos

Von Rudy dijo...

Hay q buscar entre los difuntos amigos del vecino: noctambulos, buenos para la jarana y con algun parte policial por disturbios en zona residencial.

TORO SALVAJE dijo...

Están por todas partes.
Se mueren y no quieren irse.
En mi habitación hay varios y cada noche cuando me duermo vienen a por mí.

Besos.

Bubo dijo...

Mucho miedo. Lo mejor es un buen quitapenas. A ser posible escoces con mas de doce años y un poco de hielo.

Chousa da Alcandra dijo...

Eu apúntome ao quitapenas que di Bubo.

marisa dijo...

El miedo nos hace ver y sentir
lo que el quiere.

Biquiños.

virgi dijo...

No sé lo que hay, pero me gusta leerte y te extrañaba.
Besitos y alegría.

De barro y luz dijo...

Es la cámara subjetiva la que al balanceo de nuestros pasos crea el miedo entre las sombras.


Bss

Nómada planetario dijo...

Esto lo coge cualquier programa de fenómenos paranormales y les dura una hora, entre prolegómenos y elucubraciones.
Lo has resuelto muy bien, de forma desenfadada y natural.
Besos sin misterio.

Horacio Beascochea dijo...

Me gustó mucho, no sé que hay, pero se percibe en el aire. Me quedo pensando en el gato gordo, sobre el tejado.

Saludos

LA ZARZAMORA dijo...

Aquí sólo hay lo que cada uno quiera montarse...

Besos sin pena, Alís.

De barro y luz dijo...

Todos los bancos nos tendrían que contar sus historias en arcoíris de vida.

Bss