Gracias, Claudia

jueves, 11 de diciembre de 2014

La traición de los ojos azules




- Dios mío! No me había fijado. ¡Tienes los ojos azules!

En cuanto escuchó esa frase, después de dos años casi viéndose a diario, supo que él ya no le gustaba.

Lo supo porque lo primero que pensó fue: “¿Será que ya no me dilata la pupila?”.

13 comentarios:

De barro y luz dijo...

Ni la pupila ni el corazón :(


Bss

Juncal dijo...

Caray,que´bueno. ¿y cómo ze iba a dilatar zi a la mirada (que no la vizta) le falta algo tan fundamental como ez el eztímulo ? Fiziología y emocionez. Zi ez que van de la mano, Alíz, eztán eztrechamente interconectadaz... Bezo

Bubo dijo...

En mi caso es la carne de gallina. Si un beso en el cuello no hace que se me erice la piel... Va siendo hora de decir adios.

RosaMaría dijo...

jajaja... muy bueno! Saludos.

TORO SALVAJE dijo...

Dos años tirados por la borda.
Que desperdicio...

Besos.

Chousa da Alcandra dijo...

Que sería de nós se perdemos quen nos dilate...

Por certo, os ollos azuis sonche mentireiros; os traidores son os verdes.

Bicos con dilatacións

Sara dijo...

Y así como empiezan terminan los encantos, un abrazo querida Alis.

Sara

Marisa dijo...

Posiblemente sea eso
pasó, sin haber estado.

Mil besos

Nómada planetario dijo...

Dos años sin fijarse en el color de los ojos es demasiado para dos personas que siente atracción. De todos modos el final pone las cosas en suspense.l

Raposo dijo...

Felices festas, e dígoo coas pupilas dilatadas!!

Liz Gallegos dijo...

upsss... dos años sin mirarse de frente...



besos

Cuspedepita dijo...

Bueeeno, bueeeno, non era para tanto. Igual era dos que pensan que amar non é mirarse aos ollos, senón mirar os dous na mesma dirección...

Apertas e feliz ano.

Eduardo Mancilla dijo...

Buenísimo Alís, me encanto.