Gracias, Claudia

lunes, 16 de marzo de 2015

Dejar huella


Fotografía: Rodney Smith


Tú crees que dejas huella, pero es más que eso. Es peor que eso. Siento no sólo tu huella. Es tu zapato, tu pie, tu peso entero sobre mí, imborrable.

Cuanto más te alejas, mayor es la presión, de tu recuerdo, de tu aroma todavía presente, de tu ausencia y del silencio acordándose de nosotros.

Lo has vuelto todo al revés. Tanto, que cuanto más te alejas más creces, y más minúsculo soy yo.

Minúsculo y tonto. O sordo. Porque no te oí. No te escuché, distraído en el mensaje que lanzaban tus ojos y tu escote, cuando tus palabras me advertían de que acostumbras a dejar huella. Y te sentías orgullosa.

8 comentarios:

Liz Gallegos dijo...

besos amiga, hace tiempo no pasaba por acá y como siempre me voy feliz de leerte.

Espero verte pronto,

un abrazo


Taty Cascada dijo...

Existen seres inolvidables, tanto así, que son capaces de sembrar semillas que pueden persistir en el tiempo, como las enigmáticas añañucas que florecen en el desierto.
Un abrazo Alis, me agrada volver a leerte. Bienvenida seas.

De barro y luz dijo...

Las huellas tienen de positivo que marcan un posible camino de vuelta...o de reencuentro.


Bss

Bubo dijo...

Pero las huellas... también terminan por borrarse.
(A no ser que se fosilicen.)

TORO SALVAJE dijo...

Conozco una persona así.
Está lejos.
Y ya no sé casi nada de ella.
Y sin embargo su huella es imborrable.

Besos.

MAR dijo...

Me pasa lo mismo que TORO, hay tanta gente que quedo en mis pupilas intactas a pesar de lo doloroso, si dejo huellas.
Besos y abrazos felices de que estés de regreso.
Te extrañaba tanto.
mar

Maruja dijo...


Hay huellas en en nuestras vidas que nunca desaparecen. Un saludo.

Maria Eugenia dijo...

Tiempo sin visitarte, me trajeron esas huellas, esa mirada que no sabe de distancias ni de tiempo, esa razón sin explicación mas que la del alma.
Un placer