Gracias, Claudia

viernes, 29 de mayo de 2015

Hasta la cocina



Un estudio dice que pasamos cuatro horas diarias en la cocina. Yo bajo notablemente la media, pero la estadística puede mantenerse con personas como María. 

María no trabaja fuera de casa (bastante tiene con lo de adentro) y la mayor parte de su jornada transcurre en la cocina. En ella prepara comida, come, hace los deberes con los niños, lee disfrutando su té y su cigarrillo... Simplemente está. Es su lugar, en el que se siente cómoda. 

Para recibir a las visitas tiene un salón limpio como un crisol y un comedor que parece a estrenar. Pero a los más cercanos, a los más queridos, los recibe en la cocina. Es acogedor escuchar desde la puerta su “hasta la cocina" y oír cómo se explica: “Con vosotros hay confianza". La confianza de mostrarse tal como es y también la de compartir un espacio íntimo. 

María no para en todo el día. Cuando se va a la cama, está rendida. Ni siquiera escucha cómo ni cuándo se acuesta Antonio. Pero no falta la noche en que él se acerca lentamente por detrás, roza el muslo de María, detiene su mano en la cadera, sopla dulcemente en su oreja y le susurra al oído. 

- ¿Se puede?

María sonríe y responde. 

- Hasta la cocina. 

9 comentarios:

Horacio Beascochea dijo...

Espacios que nos creamos para ser más uno o una y no tanto lo que el resto ve, supongo. A veces es difícil hallarlos, pero hay que defenderlos a capa y espada. Abrazo

Juncal dijo...


Entro, Alís.
Deja, el café ya me lo voy poniendo yo, que aunque las visitas se hayan espaciado, me sigo encontrando entre tus letras con una familiaridad que resulta siempre acogedora.

Un beso

Bubo dijo...

La cocina es un lugar ideal. La mía además me trae las voces de mis vecinos, la música que escuchan y cuando estoy solo tiene un rincón para leer y beber que es lo mejor de la casa.

Maruja dijo...

Es mi lugar preferido, desde la ventana de mi cocina puedo ver el mar, este mar Motril sin ola sereno y azul.
Feliz domingo.

paideleo dijo...

Gustoume a frase: La confianza de mostrarse tal como es y también la de compartir un espacio íntimo.
Feliz volta a este mundiño.

TORO SALVAJE dijo...

Jajajja
María es deliciosamente hospitalaria en todas sus facetas.

Besos.

MAR dijo...

:)
Muy dulce, me gusta.
Besos y cariños.
mar

Espérame en Siberia dijo...

Qué lindo: la cocina puede significar tanto, si así lo queremos.

Un abrazo dulce, como tu texto.

Ning Jie dijo...

Yo también sonrío. Me ha encantado.