Gracias, Claudia

viernes, 2 de mayo de 2014

Minúscula




Despierto y me descubro pequeña, muy pequeña, minúscula. Y me sorprende la ausencia de miedo a pesar de esta condición. Observo a mi alrededor, más bien miro hacia arriba para ver todo lo que me rodea. El mundo está ahí, lejos, alto, grande, hermoso…, disponible. No está físicamente a mi alcance, soy demasiado pequeña para llegar a él, y sin embargo lo percibo accesible. Más que poco tiempo atrás.

La angustia no ha venido hoy. Quizá haya hecho puente o esté enferma, el caso es que ni ha venido, ni avisó. No la extraño. Sin ella por aquí me permito disfrutar de mi pequeñez, de esta desconocida tranquilidad que me da la sensación de que mi tamaño se debe a un estado de reflexión pausada para decidir qué quiero, a dónde deseo ir, cuál es la próxima meta. Y también la sensación de que cuando lo tenga claro, sólo tendré que crecer, crecer y crecer hasta alcanzarlo. Un centímetro primero y otros después, paso a paso, observando y aprendiendo el proceso para cuando tenga que volver a menguar para tomar un nuevo impulso.

Despierto, me descubro pequeña y sonrío, porque reconozco una nueva emoción que nace de saber que el control sobre mi misma me pertenece, aunque todavía ignore cómo usarlo.

27 comentarios:

idana dijo...

Me encanto... A modo personal me hace mucho sentido... Lindo...saludos.

Antonio Misas dijo...

Estupendo Alis, en la pelea de siempre, en la búsqueda continua, en el camino. Una buena y singular descripción del personaje, de como se siente, menguando. Pero hay mucha esperanza aquí, un descubrimiento, el primer paso de un gigante.

¡Muchos besos!

TORO SALVAJE dijo...

Que bien Alís.
Que así sea siempre.
De corazón.

Besos.

XuanRata dijo...

Ser tan pequeño que ya nada pueda aplastarte.

Tan pequeño que ya nada pueda sujetarte.

Tan pequeño que seas indistinguible.

Besos pequeños, Alis.

Salomé dijo...

Qué lindo. Hermosa sensación. Que permanezca.

victoria ramirez dijo...

Quiero sentirme así de minúscula e inicial, para que la angustia no me encuentre...
Una vez más, me encantó este desahogo.
Besos
Vic

virgi dijo...


Se empieza por poco y cuando nos damos cuenta, ya somos capaces de hacer lo que antes nos aterrorizaba.
Muchos besos, querida Alís.

cascarilleiro dijo...

Me extraña que no haya extrañado la angustia, es un engaño...sigue creciendo...

Un abrazo.

claudia dijo...

Has encontrado tu dimensión real: pequeña.
Nos olvidamos que estamos en un universo enooooorme.


besos.

Antonio Torres Márquez dijo...

Nadie levanta un palmo del suelo.

Saludos.

MAR dijo...

ME ENCANTA LO QUE LEO HOY!!
Nunca es tarde amiga cierto?
con nuestras virtudes y defectos con nuestras cosas que tenemos y también con las que ya no.
Un abrazo enorme para ti con mucho cariño.
mar

paideleo dijo...

Somos mequetrefes comparados con todo o que temos arredor e temos que conformarnos con iso e desfrutar cos outros mequetrefes que nos arrodean.
Que o mundo non te sexa demasiado grande !.

Espérame en Siberia dijo...

Qué bonito despertar con tanta ilusión.



Un beso.

Miguel dijo...

La sensación de ser un granito de arena en un desierto o una gota de agua en el océano, yo también la he tenido, pero objetivamente si faltara esa gotita o ese granito ya nada sería igual (aunque nadie se daría cuenta de ello...¡y qué más da!

Besos.

Taty Cascada dijo...

Y es el comienzo del todo. Nada como estar en ese estado porque nos obliga a crecer. Nada como la instancia para crear y desarrollar facultades dormidas. Desde un grano de arena se forma una roca y esta en cordillera. Nuestro ser interno se comporta de igual forma.
Muy reflexivo querida Alis.
Abrazos desde mi otoñal Ñuñoa.

Nómada planetario dijo...

Lo más importante es la capacidad de crecimiento. La pequeñez es algo relativo.
Besos desde mi observatorio.

MAR dijo...

Vengo a dejarte un abrazo y mi cariño.
mar

Milena dijo...

Me gusta... descubrirse pequeña! Eso es grande Alís!

Rita dijo...

Espero que sigas creciendo. Un abrazo.

anuar bolaños dijo...

En tu mirada veo que al final siempre descubres para donde vas...

Liliana G. dijo...

Buscar dentro nuestro es encontrar en algún momento ese leit motiv que nos impulsa al desarrollo de nuestras emociones. Estupendo texto, Alis, una manera de expresar esas sensaciones que a veces aparecen fuera de nuestro vocabulario. Esa es la forma, comenzar pequeña y terminar como gigante.

Un beso enorme.

Horacio Beascochea dijo...

Que permanezca, entonces. Y a disfrutar la sensación de plenitud.

Beso

Ursus Polaris dijo...

Tu relato de "crecimiento" me recordó vagamente a Alicia.
Besos.

virgi dijo...

¿Cómo estás, Alís?
Espero que bien, un abrazo

Abril Lech dijo...

Siento a menudo eso de ser apenas un átomo en la inmensidad de la creación. Hormigas con el ego inflado, creyéndonos únicos e indispensables. Somos únicos y nuestra presencia ha de tener un sentido. Pero contándole al ego que lejos de agrandarse, haga su parte...

Liz Gallegos dijo...

que buen estado, pequeña y sin angustia, genial!


un beso

Alís dijo...


Muchas gracias por vuestros comentarios

Un abrazo