¿Te digo una cosa? La imagen me resulta muy desagradable, no tanto por el simbolismo como por la forma y la textura que transmite. Cosas mías, de receptor intransferible.
Fackel, lamento que te resulte tan desagradable. Quería evitar el típico y tópico corazón roto. Aunque si pienso en la intención del texto, que la imagen sea desagradable podría encajar mejor.
Se me pasaba. No creo en el dicho de romper corazones. Dos no riñen si uno no quiere. Y el rompedor suele ser con frecuencia un fantasmón, un presuntuoso que acaso se rompe a sí mismo. Mientras no agreda...
Hay muchas formas de agredir, Fackel. No es necesario golpear para vulnerar la dignidad, la seguridad e incluso el sentido de pertenencia del otro. Eso son fuentes de trauma, que para mí sería el equivalente a un corazón roto, metafóricamente, en cuanto a que afecta a la capacidad de amar (seguir amando, volver a amar...). Generalmente esos fantasmones se crecen con personas con alguna debilidad o carencia, lo que los hace más perversos, en mi opinión.
Cabrónidas, eso o faltó a las clases en las que se enseñaba a cómo sugerir los ejercicios, cómo generar contexto y cómo ser claro y concreto, para evitar males mayores.
Alfred, supongo que el consejo no tiene mala intención, como quién invita a golpear un cojín, por ejemplo. No he practicado la de romper cosas, pero hay quienes dicen que les calma mucho. En todo caso, si se va a dar un consejo, mejor que sea clarito y no tan abierto a interpretaciones (hablando de interpretación ;) )
Lo diga "Agamenón o su porquero", y dejando claro que yo no rompería nada, frustración no tengo por nada, ni aún así, sí que creo que la sugerencia puede ser acertada... Tanto romper algo físico (o golpear almohadas, por ejemplo), como simbólico/real. ¡Corazones, por ejemplo! Me consta que todo el juego de palabras... tiene un trasfondo... ¿real/simbólico? Y hablando de realidades y simbolismos, amiga mía, se me ocurre que para poder localizarte, hoy en día, habría que cambiar el "símbolo" Santiago de Chile por la realidad más cercana de Santiago de Compostela... :))))))) Abrazos Alís.
Ernesto, ¡actualizada la ubicación! Más concreta, que Santiago de Compostela aún queda a cierta distancia jajaja
Lo de romper cosas no sé, pero lo de golpear cojines sí lo he hecho y me ayudó bastante. Bueno, hasta que una vez fallé el golpe, le di el puñetazo al suelo y me lastimé bastante la mano. Ahí dije que nunca más.
Y sí, obvio que el trasfondo del texto es otro. Ya sabes que me gusta provocar dobles lecturas
Demiurgo, el terapeuta (no creo que sea consejo de un médico) podría ser más explícito en sus instrucciones. Y el /la paciente (me llama la atención que des por supuesto que es mujer), tener menos rencor, sí.
Hay veces que hay que romper algo, para volver a construir, hasta el corazón roto, a veces, se puede activar, depende de la rotura claro, hay rotos y rotos... Feliz jueves Alí, Un beso
Carmen Silza, siempre he pensado eso también: que para construir a veces hay que destruir antes. Aunque confieso que con el paso de los años me cuesta más sostenerlo. En cuanto a los corazones rotos, pueden sanar, supongo, pero ya no es lo mismo. Hay heridas que sí o sí dejan huellas que acaban pagando quienes llegan después. No porque se les haga daño, sino porque tendrán más dificultades para llegar a ese corazón.
lunaroja, ¿necesario romper corazones? ¿O te refieres a romper cosas? Con lo segundo concuerdo, con lo primero, pudiendo ser evitado mucho mejor, creo. Aunque supongo que al decir lo de "pudiendo ser evitado" te estoy dando la razón en que a veces es necesario jaja.
Carmela, precisamente por eso de que cada uno escuchamos lo que queremos, o lo que podemos, un terapeuta debe asegurarse de que se entiende lo que quiere transmitir.
Muchas gracias. Yo me alegro también de volver y de verte por aquí.
Devoradora, lo ideal es especificar bien con todo el mundo y no dar nada por sentado, que es origen de muchos malentendidos. Y con algunos sí, hay que especificar mucho, jajaja.
Josep Mª, espero que sí se puedan reparar, aunque ya no quedarán jamás como antes de romperse. Aunque algunos pueden quedar mejor, como si se les aplicara esa técnica japonesa de reparar las fracturas con hilos de oro (el kintsugi)
Seré sintético, breve, y directo, hay gente que vive " frustrada y cargada de ira ", por lo tanto y perdonando la expresión, no solo destruyen los suyos, si no, también los ajenos, metaforicamente dicho.
Gracias amiga por el regalo de tu visita a mi espacio hoy, fue un honor recibirte.
Lùcas, supongo que por eso el terapeuta le recomendaba romper algo, para que esa ira y esa frustración no fuera contra otras personas, pero parece que no fue muy claro.
hanna, desde luego dudo mucho que el terapeuta pensara en corazones cuando dio su consejo, creo que pensaría más en objetos para tirar. Coincido en que mejor no romper nada, pero si para desahogar la ira hay que elegir entre cosas y personas, mejor lo primero siempre.
Ojalá funcionase como terapia, pero la ley de Talión el ojo por ojo... a menudo hasta puede llegar a dolernos y dejarnos tuertos. Me encantó. Besos, Alís.
Y así, en vez de aniquilarlas, las reparte.
ResponderEliminarAbrazooo
Y con efecto rebote, parece
EliminarUn abrazo, Gabiliante
Anda que... el terapeuta se quedaría a gusto.
ResponderEliminarLas cosas no se rompen :(
Besotes Alís
A. Javier, el terapeuta debería aprender a ser más concreto en sus consignas.
EliminarAlgunas cosas sí deben o debieran romperse. Otras, jamás.
Besitos
Qué fuerte!!!
ResponderEliminarEspero que no rompa muchos.
Besos.
Xavi, ojalá no le dejen romper muchos. De hecho, ojalá ninguno (más)
EliminarBeso
Alís:
ResponderEliminarme encanta.
Salu2.
(Tu vuelta también me agrada).
Muchas gracias, Dyhego
EliminarA mí también que sigas por aquí.
Besos
¿Te digo una cosa? La imagen me resulta muy desagradable, no tanto por el simbolismo como por la forma y la textura que transmite. Cosas mías, de receptor intransferible.
ResponderEliminarFackel, lamento que te resulte tan desagradable. Quería evitar el típico y tópico corazón roto. Aunque si pienso en la intención del texto, que la imagen sea desagradable podría encajar mejor.
EliminarBesos
Se me pasaba. No creo en el dicho de romper corazones. Dos no riñen si uno no quiere. Y el rompedor suele ser con frecuencia un fantasmón, un presuntuoso que acaso se rompe a sí mismo. Mientras no agreda...
ResponderEliminarHay muchas formas de agredir, Fackel. No es necesario golpear para vulnerar la dignidad, la seguridad e incluso el sentido de pertenencia del otro. Eso son fuentes de trauma, que para mí sería el equivalente a un corazón roto, metafóricamente, en cuanto a que afecta a la capacidad de amar (seguir amando, volver a amar...).
EliminarGeneralmente esos fantasmones se crecen con personas con alguna debilidad o carencia, lo que los hace más perversos, en mi opinión.
Más besos
No me cabe duda de que el terapeuta obtuvo el título que lo acredita para el ejercicio de sus competencias, en una rifa de feria de ganado.
ResponderEliminarCabrónidas, eso o faltó a las clases en las que se enseñaba a cómo sugerir los ejercicios, cómo generar contexto y cómo ser claro y concreto, para evitar males mayores.
EliminarUn abrazo
Los terapeutas, a veces, no se explican bien. ¿O sí?
ResponderEliminarBesos.
Así es, Macondo, y eso tiene consecuencias. También deberíamos pensar que sus palabras no tienen por qué ir a misa.
EliminarBesos
Descorazona bastante tamaño consejo, pero supongo que es lo que pretende.
ResponderEliminarBesos.
Alfred, supongo que el consejo no tiene mala intención, como quién invita a golpear un cojín, por ejemplo. No he practicado la de romper cosas, pero hay quienes dicen que les calma mucho. En todo caso, si se va a dar un consejo, mejor que sea clarito y no tan abierto a interpretaciones (hablando de interpretación ;) )
EliminarBesos
Lo diga "Agamenón o su porquero", y dejando claro que yo no rompería nada, frustración no tengo por nada, ni aún así, sí que creo que la sugerencia puede ser acertada...
ResponderEliminarTanto romper algo físico (o golpear almohadas, por ejemplo), como simbólico/real.
¡Corazones, por ejemplo!
Me consta que todo el juego de palabras... tiene un trasfondo... ¿real/simbólico?
Y hablando de realidades y simbolismos, amiga mía, se me ocurre que para poder localizarte, hoy en día, habría que cambiar el "símbolo" Santiago de Chile por la realidad más cercana de Santiago de Compostela... :)))))))
Abrazos Alís.
Ernesto, ¡actualizada la ubicación! Más concreta, que Santiago de Compostela aún queda a cierta distancia jajaja
EliminarLo de romper cosas no sé, pero lo de golpear cojines sí lo he hecho y me ayudó bastante. Bueno, hasta que una vez fallé el golpe, le di el puñetazo al suelo y me lastimé bastante la mano. Ahí dije que nunca más.
Y sí, obvio que el trasfondo del texto es otro. Ya sabes que me gusta provocar dobles lecturas
Un abrazo
Más que romper corazones jarrones.
ResponderEliminarUn besote, grande.
Campirela, que no sean de esos carísimos de alguna dinastía china, jajaja. Aunque estoy de acuerdo con que mejor eso que corazones
EliminarBesitos
Es mejor romper con el terapeuta y su factura e irse a tomar un café.
ResponderEliminarUn beso.
Seguramente, Ilduara. Aunque por algo necesitará un terapeuta, no sé si lo resuelva un café. Tal vez sí si es con la compañía adecuada.
EliminarBicos
¡Este terapeuta tenía el corazón roto!
ResponderEliminarUn beso para ti Alis.
A.S., interesante teoría. ¿Tal vez quería no ser el único, por eso de que mal de muchos...?
EliminarBeijos
No es una una mala prescripción la del médico.
ResponderEliminarY la reacción de ella podría ser considerada una justicia vengativa.
Besos.
Demiurgo, el terapeuta (no creo que sea consejo de un médico) podría ser más explícito en sus instrucciones. Y el /la paciente (me llama la atención que des por supuesto que es mujer), tener menos rencor, sí.
EliminarBesos
Hay veces que hay que romper algo, para volver a construir, hasta el corazón roto, a veces, se puede activar, depende de la rotura claro, hay rotos y rotos...
ResponderEliminarFeliz jueves Alí, Un beso
Carmen Silza, siempre he pensado eso también: que para construir a veces hay que destruir antes. Aunque confieso que con el paso de los años me cuesta más sostenerlo. En cuanto a los corazones rotos, pueden sanar, supongo, pero ya no es lo mismo. Hay heridas que sí o sí dejan huellas que acaban pagando quienes llegan después. No porque se les haga daño, sino porque tendrán más dificultades para llegar a ese corazón.
EliminarBesitos
Me encanta, en ssu brevedad y metaforismo. UN abrazo. Carlos
ResponderEliminarMuchísimas gracias, Carlos Augusto. Me alegro.
EliminarUn abrazo
Magnífico.
ResponderEliminarNo se puede decir mejor.
Muchas gracias, Erik
Eliminar:)
Beso
No está mal...
ResponderEliminarA veces es necesario.
Un beso
lunaroja, ¿necesario romper corazones? ¿O te refieres a romper cosas? Con lo segundo concuerdo, con lo primero, pudiendo ser evitado mucho mejor, creo. Aunque supongo que al decir lo de "pudiendo ser evitado" te estoy dando la razón en que a veces es necesario jaja.
EliminarBesos
No creo que se refiriera a corazones, pero está claro que cada uno escuchamos lo que queremos...
ResponderEliminarMe alegra tu vuelta, espero que estés bien, Alis
Carmela, precisamente por eso de que cada uno escuchamos lo que queremos, o lo que podemos, un terapeuta debe asegurarse de que se entiende lo que quiere transmitir.
EliminarMuchas gracias. Yo me alegro también de volver y de verte por aquí.
Besitos
Hay que especificar mucho con ciertas personas.
ResponderEliminarBesos.
Devoradora, lo ideal es especificar bien con todo el mundo y no dar nada por sentado, que es origen de muchos malentendidos. Y con algunos sí, hay que especificar mucho, jajaja.
EliminarBesos
Lo malo de romper corazones es que ya no se pueden reparar.
ResponderEliminarUn abrazo.
Josep Mª, espero que sí se puedan reparar, aunque ya no quedarán jamás como antes de romperse. Aunque algunos pueden quedar mejor, como si se les aplicara esa técnica japonesa de reparar las fracturas con hilos de oro (el kintsugi)
EliminarUn abrazo
Se rompen corazones cuando una de las partes es muy débil. Y lastimar a un débil es de crápulas.
ResponderEliminarAbrazo.
PD: Sí, ella fue la primera en ver mi prosa.
Eukel, coincido completamente contigo en que lastimar a un débil es de crápulas. E incluso usaría algún término más fuerte.
EliminarUn abrazo
Quizás, a veces, sea mejor no tomarse las cosas al pie de la letra ! :)
ResponderEliminarUn abrazo i contento de leerte de nuevo !!.
artur, creo que es conveniente chequear qué nos quieren decir antes de tomar acción.
EliminarY yo estoy contenta de verte por aquí otra vez. Siempre es una alegría
Petons
El desamor causa ese tipo de desastres. Saludos Alí, qué gusto leerte. Gracias por tu presencia en mi blog.
ResponderEliminarGuillermo, el desamor y sobre todo el desamor mal llevado.
EliminarMuchas gracias. Me alegra también verte de vuelta por aquí
Un abrazo
ALIS
ResponderEliminarSeré sintético, breve, y directo, hay gente que vive " frustrada y cargada de ira ", por lo tanto y perdonando la expresión, no solo destruyen los suyos, si no, también los ajenos, metaforicamente dicho.
Gracias amiga por el regalo de tu visita a mi espacio hoy, fue un honor recibirte.
Te dejo un besito dulce, pásalo bonito.
LÚCAS
Lùcas, supongo que por eso el terapeuta le recomendaba romper algo, para que esa ira y esa frustración no fuera contra otras personas, pero parece que no fue muy claro.
EliminarUn abrazo
De víctima a victimaria. Tú nunca me vas a romer el corazón, al contrario, me lo alegras muchísimo cada vez que se de tí.
ResponderEliminarBesos Alís.
Miguel, ¿tú también crees que quien rompe corazones en este caso es una mujer? Jeje, interesante.
EliminarTú y tus visitas también sois una alegría para mi corazón
Besos
Esta entrada me hacer recordar aquella canción:
ResponderEliminar"Corazón partío"
Abrazos.
Manuel Díaz, podría ser algo así como la precuela de la canción, jejeje
EliminarAbrazos
¡Qué fuerte! Le faltó al terapeuta sugerirle que cosas no romper. :'(
ResponderEliminarBesos.
Sara, así es, la inexactitud en las instrucciones puede llevar a errores graves.
EliminarBesos
Yo creo que no siempre tienen por qué tener razón los terapeutas, también se pueden equivocar en dar consejos ¿no?
ResponderEliminar¿Qué se adelanta con romper las cosas? si las ideas no se pueden romper jajaja.
Un beso enorme.
María, por supuesto que pueden equivocarse. Son ante todo humanos.
EliminarNo sé si se adelanta algo, pero parece que sirve para desahogar, jaja.
Besote
No se si el terapeuta tenga razón, puede que ayude el consejo...pero mejor no romper nada y menos un corazón. En su brevedad dice mucho!! Beso
ResponderEliminarhanna, desde luego dudo mucho que el terapeuta pensara en corazones cuando dio su consejo, creo que pensaría más en objetos para tirar. Coincido en que mejor no romper nada, pero si para desahogar la ira hay que elegir entre cosas y personas, mejor lo primero siempre.
EliminarGracias
Besos
Ojalá funcionase como terapia, pero la ley de Talión el ojo por ojo... a menudo hasta puede llegar a dolernos y dejarnos tuertos.
ResponderEliminarMe encantó.
Besos, Alís.
... Y todos andaríamos ciegos. Entiendo que la terapia no pretendía que hiciese daño a otras personas.
EliminarMe alegra, Eva. Muchas gracias
Besos
Tan cierto como la vida misma. Mala gente seguirá habiendo siempre. Cuánto más lejos mejor. Ten cuidado, mi niña.
ResponderEliminarBesitos.
Laura, de tanto cuidado que estoy teniendo, me estoy acorazando, que tampoco sé si es lo mejor...
EliminarNo sabes cómo me alegra el corazón verte por aquí
Besitos