sábado, 1 de abril de 2023

Vida o muerte

 

Me llamas, una vez más, porque has intentado quitarte la vida. De nuevo buscas a qué, a quién aferrarte.

 

Me conmuevo por ser la persona en quien piensas en un momento tan trascendental como el de asomarte a la puerta de la muerte. Y de alguna manera me alegra ser quien buscas cuando es tan frágil el hilo que todavía te ata a tu ser, suponer que soy la única compañía que concibes y deseas cuando sólo tienes ganas de morir.

 

Y repentinamente me invade una profunda tristeza: me pregunto por qué no me recuerdas cuando tienes ganas de vivir.

 

domingo, 26 de marzo de 2023

Pude, efectivamente

 

 
Fotografía: John Dykstra

 

 

 

Evité que sucediera lo que temía.

 


(Y de paso impedí que ocurriera lo que deseaba)

 

 

domingo, 19 de marzo de 2023

Hielo y fuego

 

Fotografía: Pedro José Benlloch 

 

 

Es difícil poner distancia cuando estás ya tan dentro de mí. Imposible, en realidad.

 

Tanto como permanecer cerca.

 

Y así vamos sumando años, alternando el hielo y el fuego.

 

sábado, 11 de marzo de 2023

Lo nuevo. O no


Ando evadiendo el silencio, los espejos y esta necesidad, esta terca carencia, que se empeña en manifestarse a la primera de cambio. Ando evadiendo cualquier señal de lo que realmente soy o me pasa, por si tengo que hacerme cargo. Ando evadiendo la vida a cada aventura que me propone, por si me acaba gustando. Ando evadiéndome.

 

O no.

 

 

lunes, 6 de marzo de 2023

El lenguaje no es inocente


 Fotografía

inocente

adjetivo · nombre común 

1.

[persona] Que está libre de culpa o de pecado.

"el jurado lo declaró inocente" 

2.

Que no tiene malicia, mala intención o picardía.

"broma inocente"

 

 

“El lenguaje no es inocente” es probablemente la frase que más recuerdo de nuestra mentora (entre otras muchas). Me gusta porque me mantiene en un terreno más cómodo, el lenguaje. Y porque me invita a explorar todo lo que hay detrás de lo que decimos. También de lo que callamos.

 

La frase me gustó siempre tanto que no me la cuestionaba. ¡Era un hecho! Pero el recuerdo me encontró juguetona. Me detengo en cada palabra e inicio el recorrido de vuelta deteniéndome: inocente. Busco el significado en el diccionario. Y todo calza. Eso significa que, sea inconsciente o conscientemente, el lenguaje carga también nuestra mochila.

 

Lo que decimos (y pensamos) nace de nuestra culpa y pecados, pero también de nuestra satisfacción y dones. Nace de nuestra historia, de los recuerdos tatuados en la memoria con la tinta desteñida; y de los heredados, que viajan en cajas cerradas de generación en generación, de trastero en trastero: no sirven para nada, pero ocupan espacio.

 

Lo que decimos (y lo que callamos) nace también de nuestro futuro, de nuestras ganas o sueños. Y adquiere intención, algunas veces mala (¿qué será mala?). Aparece pícaro. Para bien y para mal. Contribuye al futuro que creamos, sumando o restando, enfocando o distrayendo, según lo que vamos sintiendo en este presente tan descuidado.

 

Por eso conviene tener presente que el lenguaje no es inocente.

 

lunes, 27 de febrero de 2023

Ese instante

 
Fotografía: Rodney Smith 

 
Te distraes por un instante

y me posee el vértigo.

Temo tu mirada

perdida, aparentemente

vacía, y tan llena

a la vez de otredad.

 

Ese instante en el limbo

me sabe a abismo,

a distancia insalvable,

al frío de estar

frente a lo ajeno,

a la absoluta ausencia.

 

viernes, 24 de febrero de 2023

Los tres abedules

 

Estaba agradable la tarde. El Sol, mostrando por fin clemencia, se preparaba cansado para acostarse. La conversación, repleta de agradables silencios, profunda y liviana a la vez. La caricia de la brisa, con esa suavidad que sólo detectas cuando no tienes prisa. El tiempo se detenía a ratos esa tarde en esa terraza. 

 

- No me había fijado en esos árboles de tu jardín. 

- Son abedules. 

- Nunca reparé en ellos y me sorprende. Los tres juntos… Dos grandes y uno chico… 

- ¡Oh, cierto! Como nosotros con la peque. 

- Entiendo que el pequeño es la niña. De los otros dos, ¿cuál eres tú? 

 

Susana perdió su mirada en ese rincón del jardín. Guardaba silencio.

 

Laura supo que no habría respuesta. Algo le decía que Susana se estaba mirando por primera vez.

 

Los abedules mayores tenían la misma altura. Uno estaba frondoso. El otro, a su lado, se secaba.

 

lunes, 20 de febrero de 2023

Pasado. Y pisado

 

Me queda… 

 

… el recuerdo de los buenos momentos que viví, registrados en mi memoria con la perspectiva de sus presentes. De otros malos, también. 

 

… la huella del coraje de permitírmelos, la valentía tatuada en la piel. Y en la experiencia. 

 

… el aprender a quererme de otra manera. No sé si más, creo que sí mejor. O al menos, intentarlo. 

 

… el registro de haber vivido, de haber querido, de haber amado. El del llanto, el del fuego que abriga y el del fuego que abrasa. El registro de la vida pasándome. 

 

… todavía, cierta sensación de dolor; algunas heridas abiertas y alguna reabierta. Un languidecer del corazón en busca de pausa, de calma. 

 

… la gratitud como emoción de base. Por lo que fue, por lo que vale. Lo que fue importante lo es para siempre. Así lo vivo yo. 

 

Me queda, finalmente, el descanso en la certeza de que es pasado. Y pisado.

 

jueves, 16 de febrero de 2023

Un íntimo abrazo



Asoma la culpa en las actitudes de Laura. Se siente extraña, a la vez que agradecida, con el cariño con que la recibió Fernando. Pasado bastante tiempo de la última vez. Sonríe, todo el rato, pero cabizbaja, tímida como nunca. Sólo desea abandonarse en un íntimo abrazo, esconderse en él.

- ¿No me vas a preguntar?

Fernando sigue siendo sabio. La mira, tranquilo, y le sonríe.

- ¿Por dónde anduviste todo este tiempo que estuviste distante?
- Distraída, con la vida ocurriéndome.
- Tuviste un amor.
- Sí.
- ¿Y qué pasó?
- Que no era eterno.
- ¿Por qué volviste?
- Porque éste sí lo es.

Fernando sabe que Laura es sincera. Y él anda alegre cuando ella está. Ella también. Él sólo desea abandonarse en un íntimo abrazo, encontrarse en él.

domingo, 12 de febrero de 2023

Lucas reclama

Fotografía: Alís Gómez


Lucas me ha dado espacio. Supo que yo necesitaba estar sola y me acompañó a media distancia. Dormía a mis pies en la cama o en la alfombra del salón si el sueño me dominaba en el sofá. Siempre a mi lado y sin contacto, ni siquiera visual.

Esta noche es él quien extraña. Está abrazando con su pata mi brazo derecho. Intenta que deje de escribir. No quiero hacerlo, aunque el masaje de la vibración de su ronroneo me cautiva. La tibieza de su cuerpo pegado al mío también. Me resisto, como es evidente.

Y está tan determinado pidiendo sus mimos, que se atrevió a lo nunca hecho antes: acercó su pata a mi rostro, tomó mi mejilla y giró mi cara hacia la suya. Quería que lo mirara. Quería que lo viera. 


Se siente igual que yo.